NO sé, Rick, parece falso. Tanto desmelene de Eneko Andueza-García Gallardo tachando de racista al PNV por su rechazo a la macrogranja de refugiados proyectada por el Gobierno español en Gasteiz, pero… ¿Qué ha dicho la candidata socialista a la Alcaldía de la capital alavesa? ¿Y mi apreciada Cristina González, que aspira a ser diputada general del territorio, aunque sabe que su destino es ser otra vez una bien avenida número dos de Ramiro el Fuerte? Cri, cri, cri. En serio, hace falta ser muy membrillo políticamente –Hola, Denis Itxaso, esto también le compete– para echar a correr la liebre de la xenofobia, cuando hay una parte de la sociedad fácilmente encabronable con determinadas cuestiones. Pero luego era Maroto el incendiario. Háganse, hágannos, el favor de no jugar con fuego y gasolina. Y si tienen la tentación, piensen en Melilla, con M de Marlaska. 23 muertos en una “acción irreprochable” de las democráticas fuerzas de seguridad marroquíes. ¿Algo que declarar?

Esto, cuando en el territorio vecino, el candidato de EH Bildu a diputado general –luego que si el género, jajá-jijí– tira de un titular de Vocento (la pinza es cada vez más grotescamente indisimulable) para asegurar que los vizcainos están muy lejos del modelo del PNV. Lo despiporrante es que la ciudadanía de la mentada demarcación lleva ni se sabe cuántas legislaturas otorgando a los jeltzales una mayoría que roza la absoluta con la punta de los dedos y duplica a las huestes bildustanas. Así que habrá que concluir que los censados en Bizkaia aciertan cuando su opinión se refleja en encuestas interpretadas a beneficio de inventario, pero se equivocan al votar. l