No es la primera vez que la Dirección General de Costas del Gobierno central interviene en la playa de Laga, en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, provocando el malestar y una oleada de protestas entre las personas residentes en la localidad y en municipios del entorno. Ahora hay prevista una nueva actuación ante la que la plataforma Laga Baketan Laga, un grupo independiente de vecinos y usuarios de la comarca, ha alzado la voz contra el plan de "renaturalización" que se pretende ejecutar durante el primer semestre de 2026.
Por ello han convocado a los usuarios y amantes de Laga a una concentración este próximo sábado 16 de mayo a las 11.30 de la mañana, en la misma playa de Laga, para protestar contra del proyecto y obras de regeneración dunar, que se realizarán sobre el parking oriental, actualmente clausurado desde noviembre para este fin.
El proyecto en disputa consiste fundamentalmente en la eliminación del actual parking oriental —de unos 4.000 metros cuadrados y que supone unos 250-300 plazas de aparcamiento— para construir sobre él una duna artificial. Según el plan oficial, las obras incluirán la retirada de pavimentos y redes de servicios para, posteriormente, realizar movimientos de arena de la propia playa mediante maquinaria pesada y sembrar especies vegetales dunares algo que según afirma la plataforma tendría una gran afección en el ecosistema de Laga. Además, para la plataforma esta intervención resulta "contradictoria" desde el punto de vista ecológico. Denuncian que, "realizar estas dunas artificiales implica realizar obras en otras zonas naturales para construir parkings alternativos, y resulta contradictorio ecológicamente" .
Por lo que piden que, por un lado, se anule este proyecto y similares, "por innecesarios y dañinos, tanto para la naturaleza y como para las personas, y que se mantenga abierto al público dicho parking hasta aclarar la situación". Y por otro, que "se deje a Laga en paz" porque existe una perfecta convivencia entre su naturaleza y sus usuarios, y "centren sus esfuerzos en mejorar los problemas ya existentes".
Actualmente hay 40.000m2 de duna en Laga, "y se han respetado y cuidado durante 26 años, y se seguirán respetando ya que forman parte importante del entorno y ecosistema, pero no queda demostrada la necesidad de ampliarlas más con fines ecológicos" subrayan.
Impacto social y económico en Busturialdea
Por otro lado, la preocupación no es solo ambiental, sino también social y económica. Y es que la anulación del parking principal supone un golpe directo a la accesibilidad universal de la playa, afectando especialmente a familias, personas mayores y colectivos con movilidad reducida. Además, la plataforma advierte que el transporte público actual es insuficiente para absorber la demanda, y que el acceso desde la parada de autobús se realiza por escaleras que no cumplen con los criterios de inclusividad.
Y desde el punto de vista económico, temen que la restricción "brutal" de accesos afecte al rendimiento del bar y las escuelas de surf, de las que dependen varias familias de la zona. Asimismo, alertan de que los problemas de tráfico y seguridad vial se trasladarán inevitablemente al centro de Ibarrangelu.
También alertan sobre la vulneración del Convenio de Aarhus, que obliga a garantizar la participación ciudadana en proyectos con impacto medioambiental. Según Laga Baketan Laga, el proyecto se ha impuesto de forma "unilateral y vertical", sin estudios de impacto ambiental independientes ni un plan de movilidad paralelo.
La plataforma sospecha que esta obra es solo la primera fase de un antiguo macroproyecto de 2007 que pretendía el cierre total de la playa a los vehículos. Por ello, instan a las instituciones vascas y al Gobierno Vasco a intervenir para frenar una actuación que califican de "imposición" y exigen la apertura de un proceso de debate público que permita buscar soluciones a los problemas reales de Laga sin destruir su equilibrio actual.
Desde la plataforma recuerdan que existen antecedentes de obras anteriores que, "o salieron mal, o saliéndose de las directrices han causado destrozos irreparables", como las dunas artificiales de Laida creadas en 2007 que se las llevó una marejada. En 2025 se realizaron obras de renaturalización en la zona oeste de Laga y con ese motivo intentaron construir, sin previo aviso, "una duna en frente del bar que ni siquiera venía en el proyecto, y a la hora de nivelar los terrenos tras las duna oeste, rascaron casi 100m de la cara norte de dicha duna con una excavadora, destrozando toda su forma y vegetación existente desde hace 25 años" lamentan dede la plataforma.