Florence Nightingale, que fue mujer ejemplar, estadística, escritora, política, profesora y socióloga, nació un 12 de mayo de 1820. Y pasó a la historia  porque estaba convencida de que Dios la había inspirado para ser enfermera. Así que, además de realizar rondas todas las noches con una lámpara en la mano para vigilar a sus heridos de la guerra de Crimea, fundó una escuela de enfermería en Londres. Y, con ella, sentó los cimientos de la enfermería moderna. Por eso, cada 12 de mayo, decenas de miles de personas que siguieron sus pasos celebran el aniversario de Florence en lo que hoy es el Día Internacional de la Enfermería.

En Bizkaia fueron en torno a 600 profesionales del gremio del cuidado quienes se reunieron en Euskalduna Bilbao. La celebración de este 2026 tuvo un cariz especial: fue el escenario del adiós de la actual Junta Directiva del Colegio de Enfermería de Bizkaia.

La presidenta del Colegio, María José García Etxaniz, inauguró la jornada con un discurso marcado por la gratitud. Ante un proceso electoral inminente, reconoció que su etapa “toca a su fin” tras tres lustros al frente de la institución. Repasó hitos como la euskaldunización, la digitalización y el saneamiento económico de la entidad. Destacó programas de apoyo psicológico post-pandemia y de ayuda a profesionales con adicciones, así como la lucha contra el intrusismo. “Es momento de dar paso a savia nueva”, aseguró.

La ponencia central corrió a cargo de Carmen Sarabia Cobo, decana de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Cantabria. Bajo el título ‘La excelencia y la gestión: modo de uso’, Sarabia alertó sobre los desafíos del envejecimiento y la cronicidad.  “La sociedad necesita enfermeras formadas, excelentes y capaces de liderar los cuidados”, concluyó.

El fomento de la investigación tuvo su espacio con la entrega de los XIX Premios Vicenta López Echevarría, dotados con un total de 7.000 euros. El primer premio fue para un interesante estudio sobre heridas crónicas desarrollado por Sendoa Ballesteros Peña, Estitzen Miranda, Nerea Bugallo, Paula Ibáñez y Marta Fernández. El segundo galardón recayó en el trabajo sobre lactancia elaborado por  Esther Mieza, Marta Martínez y Tatiana Medina. El tercero correspondió a Helena Ortiz Rivero por su modelo de inteligencia artificial predictiva de partos pretérmino.

Estaban invitadas a la celebración Agurtzane Ortiz y Elena Suárez, de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao;  Itziar Hoyos, de la EHU; Karmele Araujo, de la Universidad de Deusto; Alvaro Pérez, del Colegio de Podología; Juan Uriarte, del Colegio de Farmacia; Arantza Picón, del Hospital San Juan de Dios de Gipuzkoa; Verónica Tíscar, Baltasar Gómez y Nuria de Ríos, de la Academia de Ciencias de Enfermería;  Javier González Caballero, María Martínez y Juan Carlos de la Cruz, del Colegio Enfermería Bizkaia; o Julia Diéguez, presidenta de Deusto Bizirik. 

Acudieron a la celebración del Día Internacional de la Enfermería Ana María del Pino, Mariví Adán, Maite Maestro, Iratxe Martínez, Nerea Santa Coloma, María Veiga, Ana Sancho, Marta Hierro, Amalia Alonso, Amelia García Merino, José Antonio Miranda, Mariluz Villa, Yolanda Mateos, Koldo Peña, Leire Sanz, Arantxa Matínez Salazar, Lourdes Alegre, Baltasar Gómez, Laly Sardón o Karmele Hormaetxea

Se acercaron a Euskalduna Bilbao Begoña Masa, Maribel Rodríguez, Lucía Montoya, Sandra Barrio, Elisa Matey, Sendoa Ballesteros, Cristina Bravo, Ascen Martín, Ana Galiacho, Saila Guerrero, Iratxe López de Viñaspre, Karmele Araujo, Agurtzane Ortiz, Arantxa Picón o Carlos Valdespina.

Disfrutaron del evento Jon Ander Jauson, Nuria Martínez, Olga de la Huerta, Salva Serrano, Inma Moro, Eva Sedano, Raquel García, el polifacético Agustín Soria, Begoña Gil, Virginia y Blanca Lopez,  Ana Reina, Elena Santos, María José García, Silvia Ruiz o Miren Martín.

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El Coro del Colegio de Enfermería de Bizkaia, dirigido por Carlos Pérez Bueno, interpretó piezas como ‘Agur Jaunak’ y ‘A Thousand Years’ antes de cerrar el encuentro entonando el Himno de la Enfermería. 

Más de doscientos años después de los desvelos de Florence Nithingale sigue habiendo guerra en Crimea. La enfermería ha avanzado una barbaridad desde entonces. El ser humano parece que no tanto.