Los factores externos aprietan el traje de las empresas vizcainas y las cuestiones ligadas a la actividad ordinaria y doméstica tampoco acompañan. Entre ellas, Guillermo Buces, el presidente de la patronal de Bizkaia, Cebek, ha mencionado esta mañana las relaciones laborales.
"Hasta aquí hemos llegado y hay que reconducir esta situación", ha señalado Buces en la presentación de la encuesta de coyuntura de los empresarios en víspera de la celebración de su asamblea general.
La incertidumbre y la preocupación crece la preocupación entre los directivos. Y aunque el tono de la alarma es tenue, la percepción general no invita a desplegar con intensidad la palanca de la inversión.
Reuniones "absolutamente vacías de contenido"
En una entrevista en DEIA concedida como candidato en el proceso electoral de la organización, Buces situó precisamente mejorar las relaciones laborales como su mayor reto. A punto de cumplir un año en el cargo, lo hará mañana jueves, no percibe avances.
"Desgraciadamente, mejoras, pocas" en estos doce meses. Con todo ha reconocido que ha mantenido reuniones "en algunos casos, muy cordiales", pero en otros, "no solo muy vacías de contenido, sino absolutamente vacías de contenido".
Romper los clichés
En su opinión se trata de un choque que lleva a las organizaciones a un callejón sin salida: "Estamos condenados a entendernos porque a todos nos interesa que esto vaya bien y, además, es nuestra obligación".
Así, Buces considera que "tiene que acabarse es la dicotomía de trabajador vago y empresario explotador porque eso está muy desfasado". La alternativa es sentarse a hablar "para llegar a acuerdos, pero de manera eficiente".
"Porque no puedes tener que mantener 41 reuniones para firmar un acuerdo, ya que tardamos de media más de dos años en firmar acuerdos, y eso no puede ser", ha lamentado.