A partir de este miércoles, desplazarse en transporte público por Bizkaia cuesta un poco más. Apenas unos céntimos —entre tres y diez, según el billete—, pero suficientes para dejar rastro en el gesto cotidiano de pasar la Barik por el lector.
La actualización de tarifas aprobada por el Consorcio de Transportes de Bizkaia (CTB) entra en vigor mañana con una subida media cercana al 3% que alcanza a todo el sistema: desde Metro Bilbao hasta Bizkaibus, el tranvía o los autobuses municipales de localidades como Bilbao, Sopela o Barakaldo.
El ajuste es leve en los títulos ocasionales, donde el incremento será de 10 céntimos por zona. También en los viajes abonados con Barik, que subirán tres céntimos, la misma cantidad que se aplicará al título Gizatrans, destinado a mayores de 65 años y personas con discapacidad. Son, en términos relativos, las subidas más discretas, casi imperceptibles en el día a día.
Donde el encarecimiento se deja notar con más claridad es en los abonos temporales, pensados para quienes dependen del transporte público como rutina. El Bidai 50 aumentará entre uno y 2,45 euros, y el Bidai 70 entre 1,25 y 2,70 euros, en función de las zonas. El Gazte 70, dirigido a menores de 26 años, también sube —entre 1,25 y 1,85 euros—, mientras que el Gazte Oro, que permite viajar de forma ilimitada durante 30 días, se encarece entre 1,25 y 2,50 euros.
Desde el CTB enmarcan la medida en la actualización del IPC, en línea con el encarecimiento generalizado de los servicios. El organismo defiende que la revisión tarifaria busca sostener un sistema “de calidad, eficiente y sostenible”, sin perder de vista la accesibilidad para la ciudadanía, así como seguir fomentando el uso del transporte colectivo frente al vehículo privado.
La subida, sin embargo, convive con la prórroga de las bonificaciones al transporte público aprobada el pasado mes de febrero tras meses de negociación.Así, los menores de 14 años seguirán viajando gratis en todos los operadores, mientras que se mantienen los descuentos del 50% en los títulos Gazte y del 40% en otros abonos multiviaje como Creditrans y Gizatrans. Un equilibrio entre el ajuste de precios y las ayudas públicas que amortigua, al menos en parte, el impacto en los bolsillos.