El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ha reactivado inevitablemente el recuerdo de los primeros meses de la pandemia del coronavirus: pasajeros aislados, protocolos sanitarios internacionales y un barco convertido en foco epidemiológico. Sin embargo, los expertos insisten en que el escenario es completamente distinto al de la covid. El virus puede provocar cuadros muy graves e incluso mortales, pero su capacidad de transmisión es limitada y el riesgo para la población general es, hoy por hoy, muy bajo.

La OMS ha confirmado la infección en cinco de los ocho casos sospechosos notificados. Además, el brote ha dejado tres muertos y hay varios casos bajo investigación. La alerta fue comunicada al Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) el 2 de mayo. A bordo del crucero viajaban 149 personas de 23 nacionalidades distintas, incluidos 14 españoles.

Todo comenzó semanas antes de la notificación oficial. El primer afectado empezó con síntomas —fiebre, dolor de cabeza y malestar general— que inicialmente podían confundirse con otras infecciones víricas. Falleció el 11 de abril a bordo del buque. Días después murió su esposa, evacuada a Johannesburgo tras hacer escala en Santa Elena. El tercer fallecimiento se produjo el 2 de mayo tras desarrollar un cuadro respiratorio grave.

Las investigaciones continúan abiertas para esclarecer el origen exacto del brote. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las dos primeras personas afectadas habían viajado recientemente por Argentina, Chile y Uruguay en una ruta de observación de aves, con estancias en zonas donde está presente el roedor asociado al virus Andes. La OMS trabaja ahora junto a las autoridades argentinas para reconstruir los movimientos de la pareja y determinar el momento exacto de la exposición.

“No estamos ante una nueva covid-19, pero tampoco debemos tratar el caso con ligereza”

José María Martín-Moreno - Doctor en Medicina y Salud Pública

Poco contagioso, pero potencialmente letal

¿Qué se sabe realmente de esta enfermedad y hasta dónde llega el riesgo? El hantavirus no es un único virus, sino una familia de patógenos presentes en distintas partes del mundo. Adrián Llorente, epidemiólogo del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, explica que existen dos grandes grupos: los del viejo mundo —presentes en Europa, Asia y África— y los del nuevo mundo, que circulan en América y suelen ser más agresivos.

Los del nuevo mundo, como el virus Andes en Sudamérica, son más letales y se caracterizan por una afectación respiratoria muy marcada”, resume. Según detalla, la letalidad del virus Andes en Argentina ronda actualmente el 25%.

La transmisión se produce mayoritariamente desde roedores infectados hacia el ser humano. El virus se libera a través de orina, heces o saliva y puede contagiarse al inhalar partículas contaminadas. “Los coronavirus ya eran conocidos porque pueden provocar epidemias y fenómenos de superdiseminación”, recuerda Llorente. “En cambio aquí estamos hablando de una tasa de ataque secundaria del 3,4%. Son cifras completamente distintas”.

La transmisión entre personas solo se ha documentado de forma concluyente con la variante Andes y tras contactos estrechos y prolongados. Aun así, existen precedentes que explican la cautela de las autoridades sanitarias. Entre 2018 y 2019 se registró en Argentina un brote asociado a una celebración familiar en el que se confirmó transmisión terciaria y cuaternaria, algo muy poco habitual en este virus.

José María Martín-Moreno es doctor en Salud Pública por la Universidad de Harvard.

José María Martín-Moreno es doctor en Salud Pública por la Universidad de Harvard. LinkedIn

Precisamente por precaución, el ECDC considera contactos estrechos a todas las personas que permanecían a bordo del barco. El organismo europeo subraya, sin embargo, que el riesgo para la población general de la UE es “muy bajo” y recuerda además que el reservorio natural del virus Andes no existe en Europa, por lo que no se espera una circulación estable del virus en roedores europeos.

José María Martín-Moreno, Doctor en Medicina, y Doctor en Salud Pública por la Universidad de Harvard y Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, indica que no estamos ante un virus desconocido. “No estamos ante un virus nuevo. Los hantavirus son una familia de virus que circulan principalmente en roedores y que, ocasionalmente, pueden infectar a las personas. Según la zona del mundo y la especie de virus, pueden producir cuadros distintos”.

Sobre la variante Andes, detectada por la OMS en el brote del MV Hondius, subraya que se trata de una cepa singular dentro de esta familia de virus. “Hasta ahora era el único hantavirus en el que se ha documentado transmisión limitada entre personas. Ahora bien, no se transmite con facilidad como la gripe o la covid”.

“La población no va a estar expuesta, solo los pasajeros y los trabajadores sanitarios”

Adrián Llorente - Epidemiólogo del Departamento de Salud del Gobierno Vasco

Síntomas y evolución

Los síntomas iniciales dificultan una detección rápida. “El inicio suele ser poco específico: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio, náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal. En los casos graves puede aparecer dificultad respiratoria, caída de la tensión arterial y deterioro rápido. Puede empezar como un cuadro aparentemente banal y evolucionar en pocos días hacia una insuficiencia respiratoria grave”, advierte Martín-Moreno.

El problema aparece cuando se desarrolla la afectación cardiopulmonar. “puede progresar con rapidez y requerir cuidados intensivos, oxígeno o ventilación mecánica. Además, no disponemos de una terapia antiviral específica aprobada ni de una vacuna de uso general”, expone el catedrático de la Universidad de Valencia.

“Lo que siente el paciente es falta de aire, disnea. Puede haber tos y una sensación de encontrarse realmente mal porque tiene hipoxia, no le está llegando bien el oxígeno”, señala Adrián Llorente.

Adrian Llorente Aguinagalde, epidemiólogo del Departamento de Salud del Gobierno Vasco Gobierno Vasco

42 días de cuarentena

Los 14 pasajeros españoles del crucero deberán realizar una cuarentena de 42 días en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid “en caso de que no presenten ningún tipo de síntomas”, según José García, delegado de Prevención en el centro, que ha indicado que el tiempo se podrá recortar si se estima que “no hay posibilidad de contagio”.

Los expertos avalan la decisión de desembarcar a los pasajeros y evitar que permanecieran aislados dentro del barco. “Hacer la cuarentena dentro del barco está altamente desaconsejado porque puede aumentar el riesgo de transmisión secundaria dentro del propio buque. Lo adecuado es hacer la cuarentena en tierra, en un lugar médicamente controlado, porque se reduce el riesgo de transmisión y porque esta enfermedad requiere atención médica muy rápida”, comenta Adrián Llorente.

Pese al impacto generado por el caso, el epidemiólogo insiste en delimitar claramente dónde está el riesgo. “La población general no va a tener absolutamente ninguna exposición. Son las personas que se encuentran dentro del buque y los trabajadores sanitarios de las unidades de aislamiento de alto nivel, que están entrenados para ello”, afirma.

“Hacer la cuarentena en un lugar controlado médicamente reduce el riesgo de transmisión”

Adrián Llorente - Epidemiólogo del Departamento de Salud del Gobierno Vasco

Últimos datos registrados

El Estado español no notificó ningún caso autóctono de hantavirus a la red europea de vigilancia entre 2019 y 2023, periodo al que se refieren los últimos datos registrados, por lo que el Gobierno central ha hecho un llamamiento a la tranquilidad ante el brote de este virus detectado en el crucero MV Hondius.

En cuanto al ámbito europeo, desde Moncloa han informado de que, “en 2023, se notificaron 1.885 casos en 28 países”, lo que representa “una tasa de 0,4 por 100.000 habitantes”. “El 96% corresponde al virus Puumala, una variante leve que provoca fiebre y daño renal pasajero, raramente mortal”, ya que su letalidad es del 1%.

Riesgo de pandemia

¿Podemos estar a las puertas de una nueva pandemia? Los expertos descartan un escenario comparable al vivido con el coronavirus. Es más, las autoridades sanitarias europeas consideran muy bajo el riesgo para la población general siempre que se mantengan las medidas de prevención y control.

La principal diferencia entre ambos virus está en la forma de transmisión. El covid, al contrario que el hantavirus, se extendía con enorme facilidad entre personas y podía generar grandes olas epidémicas.

“Los coronavirus ya eran conocidos porque pueden provocar epidemias y fenómenos de superdiseminación”, recuerda Llorente. “En cambio aquí estamos hablando de una tasa de ataque secundaria del 3,4%. Son cifras completamente distintas”.

“La comunicación debe ser transparente para evitar tanto el miedo como la complacencia”

José María Martín-Moreno - Doctor en Medicina y Salud Pública

“La covid-19 es una infección respiratoria con transmisión comunitaria eficiente: se propaga con facilidad entre personas y puede generar grandes olas epidémicas. El hantavirus, en cambio, normalmente pasa de roedores a humanos y la persona infectada suele ser un ‘callejón epidemiológico sin salida'”, resume Martín-Moreno

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El ECDC mantiene activados los protocolos de seguimiento, diagnóstico y vigilancia de contactos mientras continúan las investigaciones epidemiológicas y de laboratorio. 

Martín-Moreno insiste en evitar tanto el alarmismo como la banalización del brote: “No estamos ante una nueva covid-19, pero tampoco ante un episodio para tratar con ligereza”, relata, al tiempo que relata cuál sería su proceder en este caso: “vigilancia estrecha para los expuestos, aislamiento para los casos y comunicación transparente para evitar tanto el miedo como la complacencia”.