El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes el estado nacional de emergencia energética, en medio de la escasez de suministro como consecuencia de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, que afecta especialmente a naciones asiáticas, dependientes de los envíos desde el estrecho de Ormuz.

Marcos Jr. firmó una orden ejecutiva aludiendo al "peligro inminente que se cierne sobre la disponibilidad y la estabilidad del suministro energético del país", recogió la cadena ABS-CBN, por la que se constituye un comité para tomar medidas de protección.