“El deporte permite a los menores hacer amigos, crear rutinas y desarrollar un sentimiento de pertenencia”, aseguran fuentes de la Diputación Foral de Bizkaia que subrayan que la decisión adoptada por la FIFA de no permitir competir a menores extranjeros tutelados por el ente foral no la “comparten” ya que el deporte es una herramienta clave para la “integración y la cohesión social”.
La institución tutela a decenas de estos jóvenes por lo que los documentos clave para poder inscribir a los jóvenes como el certificado de empadronamiento y el documento de protección de menores o la resolución de su tutela están a disposición de los entes federativos correspondientes. Y desde la Diputación lamentan que la interpretación de la normativa, ciñéndose solamente a los casos de asilo o refugio, “deja fuera a gran parte” de otras realidades como la emigración por motivos económicos. Sin embargo, el segundo epígrafe del controvertido artículo 19.2.d de la FIFA apunta que también están incluidos los menores que estén en circunstancias que puedan poner en peligro su vida. Además, indica que si el menor está reconocido como “persona vulnerable”, puede inscribirse. Y todos los menores tutelados por la Diputación tienen esa consideración, al ser la entidad foral la responsable de ellos. “Impedirles jugar supone cortar una vía fundamental en su proceso de inclusión y aumenta el riesgo de aislamiento”, añaden.
El Defensor del Pueblo abre diligencias
La denuncia del CD Otxartabe no es la primera que se produce en el Estado. Casos similares se han denunciado en Canarias y ya han llegado hasta el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, que hace dos semanas, abrió diligencias para analizar por qué se están excluyendo a los menores tutelados de las competiciones de fútbol, tanto impidiendo la obtención de las licencias federativas como de la renovación de la misma. Este procedimiento se está realizando tras una petición de Lola Padrón, presidenta de la Diputación del Común (el Ararteko canario), que requirió su intervención para que se tomen las medidas oportunas, a fin de dar una respuesta a esta problemática.
Apoyo de la Federación Vizcaína de Fútbol
Esta situación de exclusión social también afecta de manera directa a la Federación Vizcaína de Fútbol, porque es la entidad que más fichas tramita al ser la más pegada al Territorio Histórico y la que organiza el mayor número de competiciones. “Nuestro espíritu es facilitar la posibilidad de que estos niños puedan jugar en nuestra territorial”, explica el presidente del organismo, Iñaki Gómez Mardones, que afirma que federaciones de Araba y Gipuzkoa están adoptando la misma posición la de Bizkaia.
El disponer de un documento federativo que les otorgue la posibilidad de competir en los campeonatos que organizan las federaciones territoriales así como tener un seguro médico y una protección legal en el deporte abre la puerta a estos menores tutelados a formar parte del sistema normalizado. Ese camino hacia “una integración más rápida y efectiva” es más sencillo a través del deporte que es “una puente social, emocional y cultural”, según deslizan fuentes forales.
Para que ese proceso sea efectivo, Gómez Mardones subraya que en su entidad “se están autorizando” las inscripciones de menores no acompañados y el requisito imprescindible que piden para dar luz verde a ese documento “es la certificación de la edad”. De esta manera, se garantiza que cada joven se inscriba en la categoría que le pertenece por su fecha de nacimiento. “A veces hay problemas para acreditar la edad”, cuenta el presidente de la Federación Vizcaína de Fútbol. Una vez cumplimentado ese trámite, la ficha se genera.
DEIA también se ha puesto en contacto con la Federación de Euskadi de Fútbol y esta entidad se ha comprometido en responder a las preguntas planteadas sobre esta situación la próxima semana.