Iñigo Ruiz de Galarreta se convirtió “en Maradona”, como dijo Unai Simón, para empatar el derbi ante una Real Sociedad que se quedó con diez. El centrocampista rojiblanco, que salió tras el descanso por Rego, dejó sentados a tres rivales txuri-urdines antes de fusilar a Alex Remiro por el palo largo y llevar el delirio a la grada de San Mamés.

Galarreta se volvió loco en la celebración. Salió corriendo hacia el público, con el escudo agarrado. El medio eibartarra festejó su primera diana de la temporada con tanto furor e intensidad que, tras el pitido final, dio explicaciones por ello.

“No sabía ni lo que hacía. Incluso se me ha olvidado que estábamos con uno más y que teníamos que ir rápido a por el el segundo. Pero es que veníamos de un mes difícil, con mucha tensión dentro y cuando consigues marcar y ayudar así al equipo te sale toda esa rabia contenida”, dijo.

El centrocampista rojiblanco reconoció que “quedarnos con uno más nos ha dado mucho”. Tanto que opinó que el Athletic “incluso pudo ganar”.

Aunque no quiso entrar en polémicas por la expulsión de Brais Méndez, muy criticada en lado txuri-urdin, y explicó que “no he visto nada”: “Me he girado cuando he oído ruido y he visto a Paredes en el suelo, pero no tengo ni idea de lo que ha pasado”.

"Ha sido un mes muy difícil"

Galarreta tampoco escondió que el Athletic llegó a este derbi tras “un mes muy difícil, con muchas salidas complicadas y resultados adversos”: “También hemos tenido muchas dificultades en forma de lesiones, de mala suerte, de cosas que corregir… pero el equipo lo está intentando y se mantiene unido”.

A pesar de ello, el 16 del Athletic cree que “entre todos sacaremos esto adelante”: “Tenemos un partido ilusionante el miércoles (esos cuartos de final en Mestalla ante el Valencia) y luego una final aquí en San Mamés (contra el Levante el domingo) en la que tenemos que sacar los puntos como sea”.