Lola Índigo visitó 'El Hormiguero' para presentar su nuevo single, 'El Bachatón de la L', junto a Lucho RK, pero su visita dejó mucho más que música. La artista habló abiertamente sobre uno de los momentos más complicados de su carrera y explicó los motivos que la llevaron a frenar su actividad profesional durante 2025.
La cantante reconoció que atravesó una etapa especialmente dura tanto a nivel físico como emocional. “Necesitaba recuperar un poco la ilusión. Fue un año duro a nivel personal y profesional”, confesó durante la entrevista con Pablo Motos.
“Nunca me quejé, me lo guardo para mí”
Uno de los principales motivos de ese parón fue una lesión en el tendón de Aquiles que acabó afectándole más de lo esperado. Según explicó, intentó continuar trabajando pese al dolor y el desgaste físico, pero la situación terminó pasando factura.
La artista contó que la lesión comenzó en una pierna y, debido a la sobrecarga, acabó dañando también la otra. Aun así, decidió mantenerlo en privado mientras continuaba con conciertos y compromisos profesionales. “Nunca me quejé, me lo guardo para mí”, aseguró.
La situación se volvió especialmente complicada durante uno de sus conciertos en Madrid, cuando sintió la presión de seguir adelante pese a no encontrarse bien físicamente. Finalmente comprendió que necesitaba detenerse y priorizar su recuperación.
“Me quitas de bailar y me quitas la vida”
Más allá del aspecto físico, Lola Índigo explicó que el desgaste emocional fue igualmente importante. La cantante, cuya carrera siempre ha estado muy ligada al baile y al espectáculo, reconoció lo difícil que fue alejarse temporalmente de los escenarios.
“Me quitas de bailar y me quitas la vida”, confesó durante la entrevista. La artista explicó que necesitó tiempo para centrarse en sí misma, acudir a terapia y recuperar estabilidad mental después de un periodo de gran exigencia profesional: “Mentalmente estaba hecha polvo. Necesitaba terapia, leer, escucharme”
Durante ese tiempo también descubrió nuevas rutinas para cuidar su cuerpo, especialmente el pilates, disciplina que aseguró haber sido clave en su recuperación física. Entre risas, comentó que este tipo de entrenamiento “que dicen que es de abuelas, es durísimo”, aunque reconoció que le ayudó enormemente a volver a sentirse bien.
Viajes, descanso y nueva música
Lejos de los focos, la cantante aprovechó el parón para viajar y desconectar. Brasil, Argentina, Miami o Nueva York fueron algunos de los destinos que visitó durante esos meses en los que buscó recuperar energía y creatividad.
Según explicó, suele buscar lugares cálidos y huir del invierno, algo que le permitió encontrar la tranquilidad necesaria para volver a escribir música. De hecho, durante ese descanso terminó trabajando en el que será su nuevo disco.
“Me puse a escribir y al final he terminado haciendo un disco”, comentó en el programa, reconociendo que, pese a la dureza del momento, el parón acabó transformándose en una etapa de crecimiento personal y artístico.
Nueva gira
La artista también aprovechó su visita para anunciar su nueva gira, 'Romance de una noche de verano', un espectáculo completamente renovado que arrancará próximamente y que tendrá una estética inspirada en Andalucía.
Aunque evitó revelar demasiados detalles, sí adelantó que el escenario recreará un patio andaluz y que la puesta en escena le emocionó desde el primer momento. “Se me escapó una lagrimilla”, admitió al hablar del montaje.
Además, confirmó la celebración de GRX La Feria, un festival impulsado por ella misma en Granada y en el que también participará como DJ.
Con esta nueva etapa, Lola Índigo regresa a la música tras uno de los momentos más delicados de su carrera, convertida en una artista que ha decidido hablar abiertamente sobre salud mental, lesiones y la necesidad de parar cuando el cuerpo y la mente lo necesitan.