En el corazón de Urdaibai se esconde un enclave que despierta gran interés por su valor geológico, histórico y paisajístico. Se trata de la antigua cantera de mármol rojo de Andrabide, un espacio singular que permite viajar millones de años atrás y entender cómo se formaron algunas de las rocas más apreciadas de nuestro patrimonio arquitectónico.
La creadora de contenido bilbaina Bea Campos nos muestra este impresionante lugar a través de sus redes sociales, donde se puede apreciar la belleza del entorno y el origen de este material tan característico.
Una roca nacida en el fondo del mar hace millones de años
El llamado mármol rojo tiene un origen que se remonta a entre 145 y 60 millones de años, cuando gran parte de Euskadi estaba cubierta por el mar. En ese entorno marino se fueron acumulando restos de corales, moluscos y otros organismos, que con el paso del tiempo y la presión geológica se transformaron en una roca de gran dureza y belleza natural.
Su característico color rojizo se debe a la presencia de óxidos de hierro, un componente que le otorga un veteado único y muy apreciado en arquitectura y decoración. Esta combinación de historia geológica y estética ha convertido al mármol rojo en un material muy valorado a lo largo de los siglos.
Un material con presencia en la arquitectura histórica
Existen diferentes yacimientos en el mundo de los que se ha extraído este tipo de roca. A lo largo de la historia, ha sido utilizado en numerosos edificios emblemáticos debido a su resistencia y a su atractivo visual.
En el caso de Bizkaia, este material forma parte del patrimonio arquitectónico local, estando presente en elementos decorativos de edificios históricos repartidos por distintos puntos del territorio, lo que ha contribuido a dar personalidad a muchas construcciones del entorno urbano y rural. Su presencia puede apreciarse en edificios emblemáticos como el Teatro Arriaga o el castillo de Arteaga, además de en numerosas fuentes y elementos ornamentales distribuidos por toda la geografía vasca.
Sin embargo, su uso no se limita a Bizkaia. Existen evidencias de su aplicación en distintos puntos del Estado, como en el Congreso de los Diputados, y también en construcciones internacionales de gran relevancia, entre las que destaca el Vaticano, uno de los templos más emblemáticos del mundo.
Un enclave de gran valor geológico en Urdaibai
La antigua cantera de Andrabide no solo destaca por su historia extractiva, sino también por su enorme valor científico. Las paredes de la cantera permiten observar con claridad las distintas capas de sedimentos formadas durante millones de años, convirtiéndola en un auténtico laboratorio natural al aire libre.
Este espacio forma parte del entorno protegido de Urdaibai, una zona reconocida por su riqueza ecológica y paisajística. Su conservación y puesta en valor están siendo objeto de actuaciones para convertirlo en un lugar más accesible, didáctico y atractivo para las personas que quieran visitarlo.