El rincón favorito de Anne Igartiburu en Bizkaia
Un entorno rodeado de montañas, historia y naturaleza que se ha convertido en su refugio emocional
Anne Igartiburu ha encontrado en un pequeño enclave de Bizkaia el equilibrio perfecto entre la vida pública y la desconexión personal. Lejos de los focos de la televisión, la comunicadora regresa siempre que puede a un lugar muy especial para ella.
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Ese rincón es el municipio de Elorrio, un entorno rodeado de montañas, historia y naturaleza que se ha convertido en su refugio emocional. Allí no solo encuentra tranquilidad, sino también el vínculo con su infancia y su identidad.
El emocionante vídeo de Anne Igartiburu en San Mamés
El refugio donde todo empezó
Elorrio no es un destino nuevo para la presentadora, sino el lugar donde nació y creció durante sus primeros años de vida. Ese vínculo personal hace que cada regreso tenga un componente emocional muy fuerte, casi como una vuelta al origen. En este entorno, Anne Igartiburu recupera una versión más íntima de sí misma, alejada del ritmo frenético de la televisión.
La presentadora, que actualmente continúa al frente del programa D Corazón, ha explicado en diversas ocasiones la importancia de mantener espacios de calma en su vida. En su caso, Elorrio representa precisamente eso: un lugar donde desconectar, respirar y reconectar con lo esencial.
Un pueblo lleno de historia
Elorrio es uno de los municipios más singulares de Bizkaia. Su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva calles empedradas, palacios señoriales y casonas de piedra que recuerdan su pasado nobiliario. Pasear por el centro es adentrarse en una postal donde cada edificio cuenta una historia.
Entre sus construcciones destacan palacios como el de Urkizu o el de Zearsolo, ejemplos de la arquitectura señorial vasca de los siglos XVII y XVIII. También sobresalen sus numerosas fachadas con escudos heráldicos, que convierten al municipio en una de las villas con mayor concentración de blasones de la provincia.
En el corazón del pueblo se encuentra la Basílica de la Purísima Concepción, mientras que en las afueras destaca la iglesia de San Agustín de Etxebarria, rodeada de naturaleza y con una fuerte carga histórica. A ello se suma la emblemática cruz de Kurutziaga, uno de los símbolos patrimoniales más reconocidos del entorno.
Naturaleza, silencio y desconexión real
Más allá de su valor histórico, Elorrio destaca por su entorno natural. Rodeado de montes y valles, el municipio ofrece múltiples rutas de senderismo que atraen tanto a visitantes como a amantes de la montaña.
Uno de los puntos más conocidos es el monte Besaide, donde confluyen Bizkaia, Álava y Gipuzkoa. Desde su cima se obtienen vistas panorámicas que convierten la experiencia en algo difícil de olvidar. También destaca la ruta de Udalaitz, más exigente y salvaje, donde se mezclan antiguas ermitas, cuevas y restos mineros.
Para quienes buscan recorridos más accesibles, la Vía Verde de Arrazola o la ruta hacia la Necrópolis de Argiñeta ofrecen una alternativa más suave, pero igualmente cargada de atractivo paisajístico.