Antes de que corran todos a su tienda de electrodomésticos de cabecera a comprarse una tele gigante de esas que se ponen de oferta cada vez que hay Mundial o Eurocopa en la que seguir a los futbolistas de allí y de acá recuperados de sus lesiones para brillar en el escaparate, deberían poner un ojo en responderse con fundamento a las preguntas sobre la pandemia que no fue. Tampoco se trata de hacer como el presidente canario, que sigue enrabiado porque no le tomaron en serio -no le falta razón, pero también eso hay que saber gestionarlo- y trata de demostrar que la ministra Mónica García le ocultó que había contagios en el crucero.
Que los había ya es evidente, pero no hubo PCR que los revelaran. Dijo la ministra que por la dificultad técnica y la ausencia de razones epidemiológicas. ¿Coger 150 o 200 muestras, llevarlas a un laboratorio y hacer PCR tiene dificultades técnicas insalvables? Hemos debido desaprenderlo rápido. Y las razones epidemiológicas eran las mismas que han justificado el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias con trajes de protección bacteriológica. Así que, no hay tantos que se hayan ganado el derecho a vacilarle a Fernando Clavijo con las ratas submarinistas.
Luego está el fiscal que acusa a los Pujol. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Andorra, ha aprovechado su alegato sobre los delitos de blanqueo, prevaricación y otras lindezas por las que se les juzgan para cargar contra el eslogan soberanista catalán “España nos roba”. Está bien llegar ya sesgado de casa para aplicar el derecho sin más puñetas.
La gota que colma
Diferencia de criterio jurídico
Interinos no funcionarios. El Tribunal Supremo acaba de fijar que los interinos en administraciones públicas no pueden ser funcionarios porque lo diga un juez o una mayoría parlamentaria. Que se busquen otros mecanismos para reducir la temporalidad en el sector público pero que, sin una oposición que acredite que estás mejor preparado que otros, es inconstitucional adquirir la condición. Por cierto, que hay varios tribunales inferiores que tendrán que revisar sus notas, porque han venido fallando lo contrario. ¿Te imaginas que también hallaran razonable acreditar un nivel de euskera? Qué ocurrencia...
Pero la mejor la película la contó en la COPE Isabel Díaz Ayuso sobre el riesgo vital que sufrió en su visita a México sin protección, armada por supuesto, frente al mal rollo que crea a su paso. Abandonada por el Gobierno español -según sostiene-, a su relato solo le faltó el difunto Chuck Norris repartiendo patadas. Si su jefe de gabinete la ha convencido de que diga eso, deberían quitarle la custodia.