LA décimo cuarta edición del Punta Galea Challenge, el campeonato de olas grandes que se celebra en el acantilado getxotarra, quiere dejar algo más que buenas bajadas. Por lo que mientras se espera a un buen parte de olas que permita su celebración, la organización decidió organizar el Foro Internacional de surf grande, que se celebró hasta ayer en la Romo Kultur Etxea. Y, en ese foro, el nombre propio fue el de Nic Lamb (California, 1988). El surfista no solo es un habitual en el torneo de olas gigantes de Punta Galea, sino que ya sabe lo que es calarse la txapela de campeón en ella. De hecho, lo consiguió en dos ocasiones -en la edición de 2014 y en la de 2017- y su presencia en la prueba getxotarra es siempre sinónimo de espectáculo. Pero es que no solo a Punta Galea le gusta Nic Lamb, sino que a Nic Lamb también le encanta Punta Galea. Como en un amor a primera vista. Por ello, el estadounidense no dudó en acudir a la llamada de la organización cuando le propuso participar en el foro internacional.
“Estoy aquí porque amo el océano, me lo da todo en la vida. Y al final del día, me doy cuenta de que todo está relacionado con él”, dijo Lamb en el foro. El californiano comenzó a surfear muy pronto por la influencia de su padre y enseguida empezó a destacar en las competiciones. Pero Lamb no se conformaba, quería más. Así que el surfista giró la vista hacia olas de más tamaño y sin pensárselo mucho, se lanzó a ellas. “La primera vez que fui a por una ola grande cometí muchos errores y con tantos metros de agua no puedes tener muchos fallos. No fue muy bien, pero tuvo la intensidad que buscaba”, destacó. Lamb se especializó en el surf gigante y así, el californiano llegó a Punta Galea.
Fue en 2013 cuando Lamb aterrizó en el acantilado getxotarra. Nunca antes había surfeado la ola vizcaina. Pero no le hizo falta muchos preliminares. Fue pasando rondas con pasmosa facilidad hasta que se plantó en la final, pero allí estaba también Twiggy Baker, actual campeón del circuito, que no le dio opción a la épica. Con todo, Lamb terminó su primer Punta Galea en segunda posición y se marchó de Getxo sabiendo que volvería para ganar. Así lo hizo al año siguiente, cuando sorprendió a medio mundo tras rematar una gran actuación con una izquierda gigante en la final. El estadounidense cogió una ola enorme, que iba directa hacia las rocas, pero no se achantó, la domó a su antojo y la abandonó, totalmente sumisa, antes de estamparse contra el acantilado. “Simplemente necesitaba una puntuación muy alta para ganar y era una buena izquierda, así que fui a por ella”, recordó. Logró un diez, la nota perfecta, y consiguió la primera de sus dos txapelas getxotarras: “Soy un hombre con suerte y en cuanto oí mi puntuación por la megafonía note una corriente eléctrica por el cuerpo. Fue un momento increíble, se escuchaba a la gente gritando”.
conferencias Ayer Lamb se mostró expectante por la nueva edición del Punta Galea Challenge, cuyo periodo de espera finaliza el próximo 31 de marzo. Y así lo hizo saber en la mesa redonda que compartió, entre otros, con Pierre Rollet, el ganador de la pasada edición del torneo getxotarra. Con todo, en el Foro Internacional de Surf de Ola Grande no solo los surfistas fueron protagonistas, sino que en la clausura del evento tuvo lugar una clase sobre el socorrismo para surfistas, una lección sobre cómo se realizan las predicciones para el campeonato de Punta Galea y una charla sobre cómo la localidad portuguesa de Nazaré consiguió poner a su ola en el mapa mundial del surf grande y sobrevivir gracias a ella.