Síguenos en redes sociales:

Desafío a la gravedad

James White, uno de los mejores matadores del planeta, "vuela" hoy en el BEC

Desafío a la gravedad

Bilbao

LA Ley de la Gravedad no se aplica a todos los humanos por igual. Hay superatletas que se empeñan en desafiarla, en apostar contra la tiranía de la lógica para acercarse a uno de los grandes sueños que ha tenido la humanidad desde que el mundo es mundo: volar. En el microcosmos del baloncesto, James White es uno de esos elegidos, un alero de 2,01 capaz de hacer cosas inimaginables para el común de los mortales. Basta con teclear su nombre en el portal de vídeos youtube para asistir a una auténtica exhibición de vuelos sin motor con finalización en mates increíbles. Los aficionados del Bizkaia Bilbao Basket podrán verle en acción hoy en vivo y en directo, ya que visita el Bizkaia Arena enfundado en la camiseta del Spartak St. Petersburgo.

Lo que White consigue hacer con sus increíbles propulsores en forma de piernas está al alcance de muy pocos, pues por algo está considerado como uno de los mejores matadores del planeta -si no el mejor, aunque algunos jugadores de streetball tendrían mucho que decir para dar a esta afirmación rango de ley-. Entre sus especialidades de la casa destacan los mates pasándose el balón entre las piernas, saltando desde la línea de tiros libres (ya sea hundiéndola a una mano o con las dos) y el más difícil todavía: el mate desde la línea de tiros libres pasándose el esférico entre las piernas, algo muy pocas veces visto en el mundo del baloncesto. Entre los documentos gráficos que avalan su brutal salto, caben destacar vídeos en los que se ve claramente que su cabeza se sitúa por encima del aro (ubicado a 3,05 metros de altura) en algunos de sus mates o en los que intenta tocar la parte superior del tablero (3,95). "Lo conseguí al menos una vez en todos los entrenamientos en los que lo intenté", asegura-. Si su talento como jugador de baloncesto estuviese a la altura de su explosiva capacidad atlética, Flight (vuelo), como es conocido, tendría un hueco asegurado en la NBA, pero su errático tiro exterior ha hecho que un jugador que llegó a ser All-American en el instituto se haya visto obligado a ganarse las habichuelas en el Viejo Continente.

"Conseguí mi primer mate a los 12 ó 13 años, no me acuerdo muy bien. Tampoco tengo la imagen grabada en mi memoria", asegura ante la pregunta planteada desde DEIA. Proclama White que no lleva a cabo entrenamientos específicos para mejorar su capacidad de salto y apunta que "es un don natural". Creció admirando los vuelos sin motor de Shawn Kemp, primero, y de Vince Carter, después, y evita mojarse cuando es cuestionado sobre la identidad del mejor matador actual en el planeta baloncesto. "No lo sé, no lo sé", apunta. De todas maneras, añade a renglón seguido una creencia que tiene muy interiorizada. "Creo que ganaría el concurso de mates de la NBA. Nunca he tenido la oportunidad de poder competir en uno, pero sí que podría vencer".

La NBA, su sueño White no ha podido batirse el cobre con Dwight Howard o Nate Robinson porque su paso por la mejor Liga del mundo ha sido más efímero de lo esperado hace años, cuando fue elegido uno de los mejores jugadores de high school del país. Nacido el 21 de octubre de 1982, escogió Florida para arrancar su periplo universitario, aunque tras completar la temporada se marchó a Cincinnati. Tras tres ejercicios en los Bearcats -en el último promedió 18 puntos y 6 rebotes- fue elegido en la segunda ronda del draft de 2006 por los Portland Trail Blazers (puesto 31), quienes acto seguido le traspasaron a Indiana. Fue cortado antes de que comenzase la temporada y rescatado por los San Antonio Spurs, quienes, sin embargo, le cedieron a los Austin Toros de la Liga de Desarrollo. Finalmente debutó en la NBA en marzo de 2007, pero sólo disputó seis partidos. La siguiente campaña emprendió la aventura europea enrolado en el Ulker turco como paso previo para volver a probar fortuna en Estados Unidos. Houston le dio otra oportunidad a comienzos de este año, pero muy poco pudo demostrar en cuatro partidos. El pasado verano probó con los Denver Nuggets, pero no se ganó un lugar en la plantilla y decidió volver a Europa, fichando por el Spartak St. Petersburgo.

"Creo que tengo un lugar en la NBA. Hice la pretemporada con Denver y estoy convencido de que puedo jugar en esa Liga y de que tendré nuevas oportunidades en el futuro. Estamos hablando de la mejor competición del mundo, por lo que aprovecharé cualquier oportunidad que tenga", apunta. Por el momento, White se limita a poner su capacidad atlética al servicio de la escuadra rusa. "Estoy disfrutando de esta experiencia. Me siento bien tanto en la ciudad como dentro del vestuario. Tengo excelentes compañeros, son muy buena gente, una gran mezcla de veteranos y jóvenes. Estoy concentrado en hacer que el equipo gane. En la Liga rusa aún no conocemos la victoria, pero en la Eurocup ganamos nuestro primer partido y ése debe ser el camino a seguir. Yo trataré de ofrecer defensa, espectáculo e intentar que ocurran cosas en la pista, ya sea con tiros, robos...", asegura.

Sobre el equipo que dirige Vidorreta, reconoce que "sé que la ACB es una competición con mucho nivel, pero sé muy pocas cosas acerca del Bilbao Basket. Sólo conozco a los jugadores que han pasado por el Real Madrid (Mumbrú y Moiso)". Para el capítulo de anécdotas, un dato: es primo de Rodney White, aquel jugador todo talento y cero profesionalidad que fue hombre de negro durante tres partidos en la campaña 2006/07. "Sí, Rodney es primo mío. ¡No sabía que había jugado en el Bilbao Basket!".