CEBEK apremia a los sindicatos a dialogar ante la incertidumbre
Guillermo Buces pide poner “todos de su parte” porque “hasta aquí se ha llegado”
Los factores externos aprietan el traje de las empresas vizcainas y las cuestiones ligadas a la actividad ordinaria y doméstica tampoco acompañan. Entre estas últimas, Guillermo Buces, el presidente de la patronal de Bizkaia, CEBEK, mencionó ayer las relaciones laborales. O mejor dicho, la falta de entendimiento entre sindicatos y empresarios.
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“Hasta aquí hemos llegado y hay que reconducir esta situación”, señaló Buces en la presentación de la encuesta de coyuntura de los directivos en víspera de la celebración de su asamblea general. La incertidumbre y la preocupación crece entre los directivos. El 40% de las compañías de Bizkaia espera que 2026 sea “un buen año” para su actividad, 20 puntos menos que en enero, lo que confirma una moderación del optimismo inicial en la valoración general del ejercicio por la incertidumbre geopolítica actual. La mayoría, un 51%, considera que será un año regular y un 9% lo ve negativo.
Las relaciones laborales aumentan la incertidumbre de los empresarios vizcainos
Y aunque el color de la alarma es tenue, la percepción general no invita a desplegar con intensidad la palanca de la inversión. Esta es una de las principales conclusiones del sondeo, que constata que el contexto geopolítico a partir de la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, “ya está afectando a las empresas, aunque en muchos casos todavía más en forma de aumento de incertidumbre que como cambio estratégico profundo”.
Buces compareció junto al secretario general de CEBEK, Francisco Javier Azpiazu, y los cuatro vicepresidentes de la patronal vizcaina, Begoña San Miguel, Ángela Fernandez, Asier Atutxa y Asís Canales.
Se impone la prudencia
“No estamos ante una lectura de crisis, pero sí ante una lectura más prudente”, ha precisado Buces. En cualquier caso, las empresas del territorio “siguen sosteniendo actividad, empleo e inversión, pero lo hacen en condiciones más exigentes: más costes, más presión sobre márgenes, más incertidumbre global y más preocupación por el marco regulatorio”. Casi la mitad de las empresas señala que el contexto internacional está generando incertidumbre. En ese contexto las compañías “están a la expectativa” y “no han iniciado los cambios estratégicos para hacerles frente”. Cómo hacerlo cuando “los empresarios sabemos que ha pasado hoy, pero no sabemos lo que va a pasar mañana”.
Sin embargo, añadió que “el impacto ya es muy visible en costes” ya que el 44% afirma que está afectando negativamente a sus costes, especialmente en “energía, materias primas y transporte”. La situación se agrava a su juicio por la falta de entendimiento entre trabajadores y directivas.
En una entrevista en DEIA concedida el año pasado como candidato en el proceso electoral de la organización, Buces situó precisamente mejorar las relaciones laborales como su mayor reto. A punto de cumplir un año en el cargo, lo hará mañana jueves, no percibe avances y eleva el tono del reproche. “Desgraciadamente, mejoras, pocas” en estos doce meses. Con todo ha reconocido que ha mantenido reuniones “en algunos casos, muy cordiales”, pero en otros, “no solo muy vacías de contenido, sino absolutamente vacías de contenido”.
En su opinión se trata de un choque que lleva a las organizaciones a un callejón sin salida: “Estamos condenados a entendernos porque a todos nos interesa que esto vaya bien y, además, es nuestra obligación”. Así, Buces considera que “tiene que acabarse la dicotomía de trabajador vago y empresario explotador porque eso está muy desfasado”. La alternativa es sentarse a hablar “para llegar a acuerdos, pero de manera eficiente”. “Porque no puedes tener que mantener 41 reuniones para firmar un acuerdo, ya que tardamos de media más de dos años en firmar acuerdos, y eso no puede ser”, lamentó Guillermo Buces.
