El objetivo está definido, modernizar el sector financiero vasco como "condición imprescindible para competir" en Europa a partir de dos movimientos clave: movilizar el ahorro y avanzar en la digitalización. El camino es complejo y el Gobierno Vasco ha mostrado hoy su disposición a "acompañar" a la banca en ese recorrido.

El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou, ha subrayado esta mañana el papel estratégico del sistema financiero para la competitividad, el empleo y la cohesión social en Euskadi. Lo ha hecho en la clausura de las XIII Jornadas Financieras Deusto Business School/Alumni celebradas esta mañana en Bilbao.

El evento, que tiene como medio de comunicación oficial al Grupo Noticias, es una de las principales citas del sector bancario vasco y apunta cada año sus líneas maestras.

Modernización del modelo

Durante su intervención, d'Anjou ha destacado que Europa se encuentra "ante un punto de inflexión histórico", marcado por la digitalización, la aparición de nuevos modelos de banca, el avance de la inteligencia artificial y los cambios regulatorios. "Europa necesita un sistema financiero más eficiente, más innovador y más conectado con la economía real si quiere revertir la brecha de productividad respecto a otras grandes economía", ha afirmado.

En línea con las apreciaciones del presidente de Kutxabank, el consejero ha apuntado que Europa en su conjunto comparte el diagnóstico de que "es necesario movilizar mejor el ahorro hacia la inversión, impulsar la digitalización del sector y garantizar que el sistema financiero sea capaz de financiar las grandes transiciones económica y verde, sin poner en riesgo la confianza de empresas, familias y ahorradores".

La palanca competitiva de la tecnología

En este sentido, ha subrayado que la digitalización no es solo una cuestión tecnológica o una opción de desarrollo del sector sino "un verdadero cambio de modelo" que está transformando la relación con el cliente y la forma de competir en el ámbito financiero.

Parte de su intervención se ha centrado en el impacto de la banca digital y de las FinTech, que, a su juicio, "están intensificando la competencia y elevando los estándares de experiencia de cliente, rapidez y especialización".

Ese nuevo paradigma arrastra otras cuestiones que plantean retos en términos de estabilidad y gestión del riesgo. De modo que también hay que trabajar en la "solidez" de los ecosistemas financieros en el ámbito del acceso al capital, los marcos regulatorios claros y una adecuada protección al consumidor. La digitalización es una oportunidad de negocio para el sector, también para que los defraudadores busquen grietas por las colarse en el sistema.

El estímulo de la IA

La inteligencia artificial ha ocupado también ha estado presente en el discurso de d'Anjou. El consejero de Hacienda y Finanzas ha subrayado que no se trata de una mejora que puede incrementar los ingresos a través de la reducción de costes comerciales o una respuesta online más ágil en la atención al cliente. También supone "un auténtico salto de productividad" con efectos directos en la gestión del riesgo, la personalización de los servicios financieros y la eficiencia del sistema.

En este contexto, ha defendido el enfoque europeo, que combina innovación y regulación: "Sin confianza no hay sistema financiero sólido".