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La depuradora de Galindo estrena su renovado sistema de bombeo de entrada

El Consorcio de Aguas ha invertido 5,2 millones en estos trabajos que han durado dos años y medio

Terminan las obras de renovación de la depuradora de GalindoPankra Nieto

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La Edar de Galindo, la planta de tratamiento de aguas más grande de Bizkaia, ha dado un nuevo paso adelante con la culminación de las obras de renovación del sistema de bombeo de entrada a esta depuradora. El Consorcio de Aguas ha invertido 5,2 millones de euros en estos trabajos que dieron comienzo en septiembre de 2023 y que se culminaron el pasado 30 de abril.

De este modo, la depuradora de Galindo da un importante salto cualitativo en materia de modernidad y sostenibilidad, así como ampliar su capacidad máxima de bombeo de aguas, lo que reduce en una gran medida la posibilidad de que se puedan dar atascos en la entrada de la estación de depuración. “La actuación que hoy presentamos responde a la estrategia de mejora continua y de modernización que estamos llevando a cabo en el Consorcio de Aguas”, ha señalado Kepa Odriozola, presidente del Consorcio de Aguas.

Los trabajos realizados no han sido, en absoluto, fáciles, y es que han contado con la dificultad de que han tenido que ejecutarse con el sistema de bombeo en funcionamiento, algo que, además de dificultar los trabajos, ha hecho que el periodo de ejecución se haya ampliado sobremanera. “Estas obras van a marcar un antes y un después en la capacidad de tratamiento de aguas de las instalaciones de Galindo. Este es un proyecto que hemos estado planificando durante años”, ha especificado Koldo Urkullu, director de explotación del Consorcio de Aguas.

Visita a la depuradora de Galindo

El sistema de bombeo es una infraestructura crítica para el funcionamiento de esta depuradora que es el riñón de Bizkaia y que, al año, trata 120 hectómetros cúbicos de agua. Las 10 bombas que hay actualmente, sirven para dar las aguas procedentes del colector general y en su instalación y diseño se han primado aspectos que van mucho más allá de la funcionalidad como, por ejemplo, la sostenibilidad y la eficiencia. Las anteriores bombas de entrada, databan de 1990, cuando se puso en marcha la depuradora y, por ello, era preciso sustituirlas para que estas instalaciones siguiesen adaptándose a las normativas vigentes en materia de tratamiento de aguas. Por ello, desde el Consorcio de Aguas se ha apostado por una modernización total de esta parte de la depuradora y, también, por incorporar la última tecnología para hacer de estas instalaciones en un punto más sostenible y eficiente y continuar ofreciendo el mismo servicio a la ciudadanía que hasta ahora. No en vano, hasta Galindo llegan las aguas residuales generadas por un millón de personas a lo que hay que sumar toda la industria del Gran Bilbao. Las bombas, en función del caudal, llevan las aguas a 20 metros con caudales de entre 2,5 y 15 metros cúbicos por segundo para iniciar el proceso de depuración de las mismas, por ello el funcionamiento de este sistema es vital para que la depuradora cumpla su función y se traten las aguas que llegan por los cerca de 250 kilómetros de tuberías y colectores que van a desembocar en Galindo.

Además de la modernización del sistema de bombeo de la Edar de Galindo, los trabajos han incluido la sustitución de otros elementos como, por ejemplo, las tuberías de impulsión, los conos de aspiración y los sistemas de bombeo de sentina. Por otra parte, también se ha optado por acometer una mejora arquitectónica de las instalaciones. Todas estas actuaciones, unidas a la renovación integral del sistema de bombeo de entrada, ayudarán a que la Edar de Galindo mejore su rendimiento hidráulico, tener una mayor eficiencia energética al reducir consumos innecesarios y reforzar la seguridad de los procesos.

MEJORA DE LA SEGURIDAD

Por su parte, el Consorcio de Aguas también ha acometido mejoras en la seguridad tanto de sus instalaciones en Galindo como en las de Venta Alta en Arrigorriaga. En este aspecto, ha invertido 800.000 euros en la colocación de un sistema de detección temprana por cámaras compuestos por un total de 14 puntos de control desde el que se coordinan 40 cámaras que cuentan con visión óptica y térmica y que vigilan todos los puntos de estas dos plantas.

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Asimismo, se han incorporado 22 altavoces con megafonía y 13 surtidores de red. “Son unas instalaciones críticas y que han de contar con los sistemas de seguridad más avanzados. Esta mejora nos permite dar una respuesta inmediata ante cualquier incidente de seguridad y ahorrar en costes operativos”, ha desarrollado Esther Torvisco, subdirectora de Gestión de Activos del Consorcio de Aguas.

De esta manera, estas dos instalaciones ven reforzada su seguridad ante posibles ataques y situaciones como robos de cable y cobre entre otros. El nuevo modelo de seguridad asegura una detección temprana, una respuesta inmediata ante el suceso y sirve para ahorrar rondas de seguridad física debido a la colocación estratégica de las cámaras de seguridad que abarcan la superficie total de las instalaciones.