Gernika-Lumo ha dado a conocer los datos de la recogida de residuos del pasado año, una gestión que muestra resultados positivos, ya que la villa foral generó un total de 6.209 toneladas de basura en 2025, frente a las 6.533 toneladas de 2024, lo que supone una reducción del 4,2% y un ahorro de 323 toneladas. Esta evolución refleja, según fuentes municipales, tanto el compromiso de la ciudadanía como la eficacia de los sistemas de recogida y gestión impulsados por el Ayuntamiento.

Así, aunque la recogida selectiva alcanza el 31,4%, por debajo del objetivo municipal del 55%, el concejal de Medio Ambiente, Jon Lejarraga, destaca que “el Ayuntamiento ha establecido una base sólida para aumentar la separación en origen y acercarse a la meta, con campañas y estrategias que facilitan la participación ciudadana”.

La fracción orgánica, que representa actualmente el 3% de los residuos totales, es otra área de mejora identificada, y desde el Ayuntamiento se trabaja para reforzar su recogida y aproximarla a los niveles recomendables, impulsando así la economía circular local.

Algunos de los datos más destacables que se extraen de la comparativa realizada entre los años 2024 y 2025, son los crecimientos significativos en envases ligeros (+7,6%), aceite doméstico (+14,8%), pilas (+47%) y textiles (+4,2%), lo que evidencia el impacto positivo de las campañas de concienciación y del sistema de recogida selectiva implementado por el Ayuntamiento.

En cuanto a la gestión de los residuos voluminosos y especiales, destacan la recuperación 105,5 toneladas de madera (+6%) y la gestión de 179,5 toneladas de muebles. También se recogieron 5,5 toneladas de neumáticos (+53,5%); 74,1 toneladas (+4,2%) de textiles; así como 9.425 kg de aceite (+14,8%) y 2.209 kg de pilas (+47%).

68,59% de la Fracción Resto (RSU)

No obstante, el mayor peso de la gestión recae en la Fracción Resto (RSU), que representa el 68,59% del total de residuos. Según Lejarraga, “cada tonelada que se mueve al contenedor marrón nos ahorra un 111% en costes de tratamiento respecto a los residuos mezclados”. Con la base actual y la participación ciudadana, el Ayuntamiento refuerza tanto la sostenibilidad ambiental como la eficiencia económica del municipio. 

Por ello, insiste en que la separación de residuos en origen no es solo un acto ambiental, sino también económico. “Cada kilo separado correctamente reduce costes, aumenta la eficiencia del sistema y protege el entorno. Separar residuos en casa es la manera más directa de contribuir al medio ambiente y al bolsillo de todos”, recuerda Lejarraga, 

De manera que la invitación es clara: “menos residuos generados, más reciclaje y más ahorro para toda la villa foral”.