Iñaki Williams había recibido la llamada de Ghana para participar en un par de amistosos durante estos días, pero se quedó en casa. El capitán del Athletic no será alineado ante Austria y Alemania, los rivales escogidos por su selección, debido a que en el encuentro contra el Betis sufrió un golpe que le impediría trabajar con normalidad. De hecho, estos días no se le ha visto con el grupo en las sesiones de la plantilla en Lezama. No es la primera ocasión en que el mayor de los Williams es convocado para una cita internacional y no acude apelando a razones de naturaleza física.

Curiosamente, el Athletic no ha ofrecido información alguna relativa a este caso concreto, por lo que aún habrá quien crea que el jugador se halla concentrado con Ghana. Por seguir con curiosidades, resulta que, tras el último compromiso liguero, el del pasado domingo, Unai Simón y Aymeric Laporte se desplazaron para tomar parte en los amistosos que la selección española va a jugar frente a Serbia y Egipto. Y en el primer entrenamiento grupal organizado por Luis de la Fuente, Laporte se mantuvo al margen; de hecho, hay imágenes donde aparece pedaleando en una bici estática.

En la rueda de prensa que siguió al Athletic-Betis, a Ernesto Valverde le preguntaron el motivo por el cual en el tramo final del encuentro no recurrió a Adama e Izeta, ambos preparados en la banda para ingresar en el campo, y pocos minutos después optó por dar entrada a Navarro y Nico Serrano. Tuvo a bien el técnico explicar con pelos y señales qué le impulsó a modificar su criterio y así nos enteramos de que todo estuvo conectado a una dolencia de Laporte.

Valverde contó que el central acusaba molestias musculares en el descanso y que le advirtió para que estuviese atento por si le solicitaba el cambio “porque se le estaba cargando el isquio”. Esperó, con la preocupación de que el contratiempo fuese a mayores, “porque lo que no quería es que perdiéramos a Laporte para varios partidos” y escogió a Adama para ponerlo de lateral desplazando a Yuri al centro de la zaga. Sin embargo, “entonces Aymeric me ha dicho que estaba bien y he cambiado la decisión”. Así que Laporte completó los noventa minutos largos contra el Betis asumiendo un riesgo (al igual que su entrenador, claro), pero así se aseguró que tendría vía libre para unas horas más tarde irse con España, aunque luego, una vez allí, necesitase un día más de cuidados antes de realizar el trabajo con el resto de los seleccionados.

En los últimos tiempos, este no es el primero ni el segundo, ni siquiera el tercer episodio protagonizado por un jugador rojiblanco en que prevalecen sus intereses por encima de los de la entidad a cuya nómina figuran. Por supuesto, la gravedad de las lesiones o las dolencias varía, pero ello no es óbice que para que salte a la vista la permisividad del Athletic cuando se producen casos que se prestan a la polémica o, como mínimo, invitan a la reflexión.

Muñeca y pubalgia

 No es lo mismo este problema que afectaba a Laporte, que tener pendiente una operación de muñeca y, habiendo estado jugando con el equipo los meses anteriores, aplazarla a fin de asegurarse la presencia en una Eurocopa. Simón obtuvo el permiso del Athletic, acabó la liga, se fue con España y tras el torneo continental entró en el quirófano a mediados de julio. No reaparecería hasta finales de noviembre.

Los dos casos mencionados tampoco resisten una comparativa con el de Nico Williams, quien el verano anterior jugó con España la Liga de Naciones pese a que llevaba meses arrastrando una pubalgia, lo cual le hizo perderse varias citas con el Athletic en la recta final del calendario. Durante el presente ejercicio, al persistir los dolores que provoca esta lesión y ante la falta de resultados de los diferentes tratamientos conservadores a los que se habría sometido el pequeño de los Williams, su rendimiento ha sido ciertamente pobre, impropio del futbolista mejor pagado del vestuario.

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Ahora está por ver si el extremo vuelve a hacer la misma maniobra que un año antes y en junio acuda a disputar el Mundial que se celebrará en tierras americanas. Antes, en breve se supone, habrá ocasión de comprobar si Nico ha resuelto el tema del pubis, pero con los antecedentes conocidos todo parece encaminado a que en cuanto concluya la liga marche con España después de haber completado una temporada muy deficiente.

Ante este tipo de situaciones que, como se ve, pueden tener consecuencias negativas en el balance, se antoja razonable esperar que el Athletic proteja sus intereses deportivos. Hasta qué punto tiene sentido permitir que los jugadores antepongan sus anhelos internacionales a, por ejemplo, pasar por el quirófano a fin de curar una merma que repercute en el potencial del equipo. Por continuar con lo de Laporte, que no oculta la importancia que otorga a estar en el próximo Mundial, ¿qué pasa si causa baja a su regreso a Bilbao cuando es notorio que acusaba molestias musculares antes de irse? No se olvide que el Athletic aún aspira a meterse en Europa.