uNA atronadora ovación recibió a Asier Villalibre (Gernika, 30-IX-1997) cuando a cinco minutos para el final del encuentro de ayer ante el Eibar hizo su debut como jugador del Athletic. El delantero al que muchos consideran como el futuro nueve rojiblanco vivió un bautismo inolvidable, con una asistencia a Iker Muniain con el tiempo ya cumplido para que el navarro subiese el 3-1 definitivo al marcador y finiquitara un encuentro que los bilbainos tuvieron más o menos controlado en la segunda mitad. Un día inolvidable, pero que el propio Villalibre, cauto, pies en el suelo, quiso relativizar. “Aún me queda mucho por aprender”, lanzó minutos después del término del partido. Entonces, por su cabeza, llena de emociones, rondaría lo que le esperaba nada más llegar a casa: estudiar. Y es que el gernikarra, que estudia Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad, tiene hoy examen. Del exigente test de La Catedral al de la Uni en menos de 24 horas.
Y es que los estudios forman parte importante en la vida de Villalibre, a quien el vestuario conoce con el mote de el búfalo. Sin ir más lejos, hace año y medio, cuando el Bilbao Athletic se jugaba regresar a Segunda División, en plena disputa de los play-offs de ascenso, José Ángel Ziganda tuvo que prescindir de sus servicios por los exámenes de selectividad. Lo primero es lo primero. El joven delantero hizo su debut en el Bilbao Athletic en la penúltima jornada de liga del curso 2014-15 tras un excepcional recorrido en el Basconia esa misma campaña, en la que anotó 20 goles. Tras disfrutar con solo 18 años de una experiencia en Segunda con el filial rojiblanco, ayer vivió un día para el recuerdo. Pese a su progresión futbolística, hace unos pocos días Ernesto Valverde se mostró confiado en que el delantero jugará en un futuro no muy lejano muchos partidos en el Athletic, el atacante tiene claro que debe seguir con su formación fuera de los terrenos de juego.
Es posible que sepa templar más los nervios ante una cita con papel y boli que en su debut como jugador de élite. No obstante, el propio Villalibre admitió tras el choque que vivió los instantes previos a su salida al campo con muchos nervios. “Estaba muy nervioso, pero también muy emocionado y orgulloso por todo el trabajo realizado con anterioridad. Estoy contento por haber ayudado a Muniain a marcar y muy contento por los tres puntos”. El delantero gernikarra insistió en más de una ocasión que sigue siendo “jugador del Bilbao Athletic” y que su debut “es un premio”. Además, aseguró que Aritz Aduriz es uno de sus “referentes”. “Es un gran jugador. Esta semana he podido entrar con él y me ha hecho mucha ilusión. Es un referente claro para mí”.
La semana de Asier Villalibre, especial, no cabe duda, pues lleva ejercitándose con el primer equipo desde el pasado martes, tendrá continuidad estos días. Las dudas existentes en torno al estado físico de Aritz Aduriz, así como los desplazamientos a Viena y Sevilla, han motivado al técnico a tomar esta decisión. “Esta semana, de momento, va a estar con nosotros. Después, ya veremos. No he valorado aún si entrará en la lista o no”, explicó ayer el Txingurri.
24º debutante con valverde Con su debut de ayer ante el Eibar, Asier Villalibre se convirtió en el vigésimo cuarto futbolista del Athletic en estrenarse a las órdenes de Ernesto Valverde, que está ante su sexta temporada en el conjunto bilbaino. En su primer curso al frente de la nave rojiblanca, fueron tres los que se estrenaron y la cifra se multiplicó por dos en la 2004-05. En su regreso al club en la campaña 2013-14 fueron cuatro, los mismos que en la 2014-15. La pasada temporada el número se redujo hasta tres y en la presente, cuando no se ha cumplido aún la mitad de la misma, son ya cuatro. Nombres como los de Iraola, Llorente, Williams o Kepa, además del propio Villalibre, se encuentran entre los debutantes con Valverde.