El Racing es nuevo equipo de Primera División. Y lo es, en buena medida, por la aportación de Asier Villalibre, el gran protagonista en la fiesta del ascenso del conjunto cántabro, que se ha impuesto al Valladolid (3-1) para sellar su regreso a la máxima categoría catorce largos años después. Pero no solo merece una mención especial el atacante de Gernika, pues el Racing tiene un marcado acento vizcaino, pues la temporada del equipo no se entendería tampoco sin las aportaciones de Peio Canales, cedido por el Athletic, e Iñigo Vicente.

Todo estaba preparado en Santander para celebrar el ascenso de su equipo y la tarde ha salido a pedir de boca. El conjunto cántabro no dependía de sí mismo para firmar su regreso a Primera, pues además de ganar debía esperar que el Almería no hiciera lo propio frente a la Unión Deportiva Las Palmas jugando como local. Pues bien, el Racing cumplió y, en dos minutos de locura, el equipo canario dio la vuelta al partido que perdía frente al Almería y sus goles se celebraron como un título en Santander.

Después de descender en la temporada 2011-12 a Segunda y de pasar varios años entre la categoría de plata y de bronce, a la que cayó en medio de serios problemas económicos, el Racing está de vuelta en el fútbol de élite.

El héroe

Si hace tres años Villalibre se convirtió en el héroe del Alavés al anotar desde los once metros un histórico gol frente al Levante en el minuto 129 de la prórroga de la final por el ascenso, este sábado se ha ganado honores para siempre en Santander.

Saliendo desde el banquillo, el rol que le ha tocado asumir desde que regresara de una lesión de poco más de dos meses a mediados de marzo, el atacante ha cambiado él solo el partido. Ha sustituido al lesionado Giorgi Giulashvili en el minuto 23 del encuentro y diez después, en el primer balón que ha tocado, ha adelantado al Racing con un gol de chilena a la salida de un córner.

Los aficionados del Racing celebran el ascenso sobre el césped de El Sardinero. Aitor Martínez

Aunque el Valladolid ha empatado el choque antes del descanso, Villalibre ha vuelto a tener un papel protagonista en la segunda. Primero, al forzar con una gran asistencia a Mantilla el penalti y la expulsión de Clerc y poco después para asistir a Andrés Martín para poner tierra de por medio, hacer el tercero y llevar al Racing a Primera en un partido que ha acabado 4-1.

El delantero de Gernika, que venía de dos años difíciles en lo personal, sin el protagonismo deseado ni en el Athletic ni en el Alavés, ha encontrado en el Racing un entorno en el que brillar, con nada más y nada menos que 16 goles en liga en 30 partidos, con una media de más de un gol por cada 90 minutos disputados.

Canales, incombustible

Pero el éxito de este Racing no solo se entiende desde la figura de Villalibre, también desde la de Peio Canales. Un futbolista incombustible, que ha aprovechado al máximo su cesión al conjunto cántabro, donde lo ha jugado casi todo y ha sido determinante gracias a su calidad y su incansable trabajo.

Seguido en vivo y en directo en numerosas ocasiones por Mikel González, director de fútbol del Athletic, es muy posible que Edin Terzic haya tomado buena nota del desempeño del centrocampista de Barrika. Ante el Valladolid, Canales volvió a ofrecer un gran rendimiento, abarcando mucho campo y siendo protagonista con balón.

Y por último qué decir de Iñigo Vicente. Un genio incomprendido, líder del Racing junto a Andrés Martín. Si Canales ha firmado un gran año en su estreno en Segunda, con cinco goles y ocho asistencias, el de Derio ha elevado esos registros hasta unos históricos ocho tantos y 18 asistencias.

Villalibre, Canales y Vicente, junto al también exrojiblanco Jokin Ezkieta, han firmado un histórico regreso del Racing a Primera División tras 14 años en el barro.