Abrir puertas con el antebrazo sin tocar la manilla, un invento 'made in' Navarra

Erika López, estudiante de la Universidad de Navarra, diseña un artilugio que acciona la manilla con el antebrazo para evitar contagios

02.11.2020 | 09:31
Erika López abre una puerta con el nuevo sistema.

"Sacar al mercado soluciones que facilitaran la vuelta al trabajo, a las oficinas y a los colegios de un modo más seguro". Este es el objetivo del novedoso sistema que diseñó Erika López, estudiante de 4º de Diseño de la Universidad de Navarra, para abrir las puertas sin necesidad de tocar la manilla con la mano sino simplemente accionándola con el antebrazo. Lo hizo durante unas prácticas en la empresa pamplonesa Rótulos Bia.

La idea de fabricar un artilugio que se adaptara a las manillas de las puertas, mediante un sistema sencillo de bridas, le vino dada a López durante el confinamiento. "Durante ese tiempo, me ocupé, de la mano de la empresa, de diseñar y fabricar este sistema. También de probarlo. Lo hicimos en las puertas del propio edificio donde vivo y comprobamos que, además del sistema, era necesario incorporar un dibujo que facilitara el uso correcto del producto", explicó.

Una vez decidido que el material de fabricación iba a ser el aluminio anodizado, un material sobre el que los virus "sobreviven poco tiempo", López trabajó con la empresa en su plan de ventas. "Ayudé a la creación de contenido multimedia, de las fotos del producto, a decidir qué características eran más reseñables para poner el dispositivo a la venta; y preparé el mailing (envío de información por correo electrónico) a los posibles clientes".

En sus prácticas, Rótulos Bia también le pidió colaboración en el diseño de señalética, sobre todo, para colegios. "Me encargué de los fotomontajes que había que remitir a los posibles usuarios, para que se hicieran a la idea de cómo iba a quedar el producto final ya colocado, y que valoraran la ayuda que suponía a la hora de ordenar el movimiento de las personas en sus instalaciones", detalla.

"En aquellas primeras semanas del confinamiento todo iba muy rápido y, aunque estaba en casa, tenía muchísimo trabajo porque ya se intuía que los sistemas de seguridad y de señalización iban a multiplicar las ventas y había nuevas necesidades que cubrir", añade. Para López, estas prácticas le han servido para demostrar lo aprendido y tomar contacto con el mundo laboral. "Nos toca vivir tiempos de cambios constantes donde todo lo nuevo es un reto que debemos superar día a día", reflexionó.