Barakaldo limita con Trapagaran, Galdames, Güeñes, Bilbao, Alonsotegi y Sestao y pronto tendrá un nuevo límite directo con Erandio cuando se culmine la creación de la pasarela All Iron. La mayoría de esos límites entre la localidad fabril y los municipios que le rodean se marcan desde zonas montañosas y ahí entran en juego los mojones, unos elementos esenciales para delimitar la extensión de cada municipio.

Entre los muchos mojones existentes en la gran extensión montañosa que comparte Barakaldo junto a otras localidades, destacan siete. “Creemos que en el futuro encontraremos más mojones que sirven para fijar los límites de Barakaldo. Este tipo de piedras para marcar las fronteras entre municipios siguen muy de actualidad y son de gran importancia para las localidades”, indica Juan Santamaría, montañero y divulgador de la historia de la localidad fabril.

“Los mojones siguen muy de actualidad y son de gran importancia para los municipios”

JOSE A. SANTAMARÍA - Montañero y divulgador

El más moderno de ellos data de 1991 y está en la cordillera de Sasiburu, donde limitan Barakaldo y Alonsotegi. Este mojón fue colocado por la Diputación Foral de Bizkaia hace 35 años cuando se declaró la desanexión de Alonsotegi respecto a Barakaldo y cuenta con una chapa que marca las coordenadas en las que se encuentra y una breve descripción.

Imagen del mojón que marca la muga entre Alonsotegi y Barakaldo desde el año 1991. J. A. SANTAMARIA

Argalario y Medibilil

El resto de los mojones importantes han sido colocados en diferentes etapas por el Consistorio barakaldarra. De ellos, dos sirven para marcar los límites de la localidad fabril con Trapagaran. En concreto, el primero de ellos está entre el Argalario y el Mendibil, de hecho, son dos, puesto que hay uno antiguo y otro más moderno debido a una segunda actualización de los límites. En el más antiguo, de piedra de sillería, se pueden ver a cada uno de los lados la B de Barakaldo y la S de San Salvador del Valle, denominación que recibía Trapagaran en la época. “Justo al otro lado de la montaña, se encuentra el segundo de los mojones que delimitan las mugas entre Barakaldo y Trapagaran”, declara Santamaría.

Y es que al otro lado del cordal entre Mendibil y Argalario está la zona del Orkon, donde se sitúa la otra frontera entre estas dos localidades que está marcada con un mojón significativo.

Límites de Barakaldo. Barakaldo limita con Alonsotegi, Trapagaran, Güeñes, Galdames, sestao (a través del río Galindo), Bilbao (a través del Kadagua) y Erandio (por el cauce de la ría).

Mojones. En el caso de las mugas ubicadas en las montañas, estas están marcadas por mojones. El más moderno es el que marca la frontera con Alonsotegi, que data de 1991. Hay otros mojones que marcan las fronteras con Galdames, Güeñes y Trapagaran.

Puentes. En el caso de las mugas físicas, como son los ríos y la ría, la creación de puentes ha sido la herramienta para unir a los municipios. Ejemplo de ello es la pasarela All Iron que desde final de año unirá Barakaldo y Erandio.

Muga con Güeñes

La muga entre Barakaldo y Güeñes, por su parte, también está marcada con dos mojones de piedra de sillería. El primero de ellos se ubica en el conocido como El Corral de la Vacuna, un punto al que se accede a través de una pista sinuosa que lleva al barrio de Castaños. “Este es, para mí, el mejor de los mojones que limitan Barakaldo. Es de piedra de sillería, cuenta con todo tipo de detalles y tiene mucho más de un siglo de antigüedad”. Pero hay en un punto en el que la localidad fabril limita no sólo con Güeñes, sino que también lo hace con Galdames. Ese lugar es Urdandegieta, donde existe una ferrería y, lógicamente, allí hay una piedra que sirve para fijar el límite entre los tres municipios.

Mojón que marca la muga entre Güeñes y Barakaldo. J. A. SANTAMARÍA

La ferrería pertenece a los tres municipios y el mojón que hay allí está tallado en roca madre. Este mojón era muy importante porque la ferrería debía de tributar en las tres localidades y eso era un pellizco para cada municipio”, desgrana Santamaría. En concreto, la presa que alimentaba a esa ferrería pertenece a Barakaldo y está en buen estado de conservación, mientras que el horno de la ferrería está situado en el término municipal de Galdames, el mojón está en Güeñes.

Además de en Urdandegieta, la localidad fabril tiene muga con Galdames en Burtzako donde, lógicamente, también hay un mojón. “Burtzako es topónimo de monte y también de lugar, puesto que aquí hubo un asentamiento minero llamado Burzaco del que no queda ya nada. Cuando se acabó el mineral, la gente que allí se asentaba, bajó en gran parte a vivir a El Regato. Ese mojón es lo único que queda de aquel asentamiento”, apunta Santamaría. Este mojón se puede decir que es casi cimero, puesto que la muga entre Barakaldo y Galdames por este punto se marca, prácticamente, por las vertientes de uno y otro lado de este monte que cuenta con 450 metros de altitud.

El puente de Kaiku une desde 2007 Sestao y Barakaldo. M. A. PARDO

Junto a los mojones, la propia naturaleza ejerce en varios puntos de frontera entre Barakaldo y los municipios del entorno como los ríos Galindo y Kadagua o la Ría del Nervión, unidos por puentes como Kaiku o viaductos como Alzola, y a los que a finales de año se unirá la pasarela All Iron.