Historias de... lidia

La bilbaina tatuada para unir el mundo

Lidia ha participado en una original iniciativa en la que 61 desconocidos de varios países se conectan con un tattoo

09.02.2020 | 07:10
Los participantes se citaron en Londres para unir las piezas del tatuaje. Arriba, Lidia Cantero. Fotos: Momondo

Lidia ha participado en una original iniciativa en la que 61 desconocidos de varios países se conectan con un tattoo

HASTA dónde llegarías para conectar el mundo? ¿Te harías un tatuaje? Para construir un planeta mejor, 61 personas de todo el globo decidieron crear una manifestación viva y visual de la condición humana y ofrecieron su piel como lienzo. De los miles que se ofrecieron a participar, una de las elegidas fue la bilbaina Lidia Cantero que acaba de finalizar la carrera de Ingeniería Aeroespacial en Londres y este próximo uno de julio ya empieza a trabajar. "Me interesan los tatuajes como forma de expresión y comparto la necesidad de acabar con la tendencia de un mundo cada vez más dividido, así que me animé", indica esta joven que ya ha cumplido su tercer año en la capital británica, donde se trasladó a estudiar.

Se enteró de la iniciativa a través de Facebook y no dudó en apuntarse. "En realidad no conocía lo grande que iba a ser el tattoo pero me interesaba aportar mi granito de arena y, tras un par de entrevistas, una de ellas por skype, conseguí que Momondo me metiera en el proyecto. Ahora que está hecho me gusta mucho porque me parece un tatuaje muy delicado, elegante y discreto", asegura revelando que solo tiene otro pequeño en su muñeca.

El reconocido tatuador Mo Ganji ha sido el encargado de crear cada uno de los diseños que los protagonistas llevan en sus espaldas. Y la web de viajes Momondo ha sido la plataforma encargada de impulsar el proyecto. No en vano, un estudio detectó que el 49% de las personas consideraba que la gente es ahora menos tolerante hacia otras culturas que hace solo cinco años.

Cantero comparte la premisa de que, a pesar de nuestras diferencias, estamos unidos como humanidad y que el mundo debe atreverse a conectar. Por ello, Lidia relata cómo del encuentro en Londres, donde los participantes unieron cada una de las piezas de esta obra de arte, surgieron experiencias muy poderosas. "Se montó un círculo y algunas personas ofrecieron testimonios muy desgarradores como el de un chico que ha vivido el conflicto entre Palestina e Israel o el de otra persona que relató el apartheid sufrido en Sudáfrica. Pero también se habló del racismo en Europa y se expusieron vulneraciones de derechos humanos". Porque los participantes provenían de todas partes del mundo, gente llegada de Alemania, Australia, Sudáfrica, Israel o Hong Kong.

Todos ellos han compartido unas vivencias tan intensas que se han creado lazos de amistad muy estrechos y "hemos creado un grupo de WhatsApp por el que nos comunicamos todos los días". "La gente está muy involucrada y quiere trabajar para crear conciencia social y por ejemplo llevar a cabo una colecta contra el hambre en Yemen, entre otras propuestas que barajan", explica Cantero para quien viajar le ha hecho mirar de forma más positiva las diferencias y la diversidad.