Iñaki Williams y Dani Vivian pidieron perdón a la parroquia rojiblanca por la imagen ofrecida en Yeda. “Pedimos disculpas a la afición; no hemos estado a la altura. El partido requería más concentración y estar puestos y no podemos hacer otra cosa que pedir perdón”, reconoció como primer capitán el mayor de los Williams, quien señaló que “hemos empezado bien generando tres córneres seguidos, pero luego ha habido una descompensación entre los de arriba y los de atrás y ellos han empezado a encontrar huecos”.
“Es una lástima, porque teníamos muchas esperanzas, pero no hemos estado bien. Agachar las orejas, apretar el culo y a por lo que viene”, agregó el atacante bilbaino, quien expuso que “el primer gol de ellos viene de una falta que no ha sido, pero no hemos estado vivos al pillarnos a los delanteros mirando el balón de espaldas”. “Hay que hacer autocrítica, los resultados tienen que llegar. Este resultado es jodido y entiendo la frustración de la gente, porque dentro del vestuario las cosas no están saliendo del todo bien, pero no queda otra que mirar en uno mismo y volver a lo que éramos empezando por el abecé del fútbol para crecer como equipo”, subrayó asimismo Iñaki, quien apuntó a la Copa como “uno de los objetivos primordiales”.
VIVIAN, EN LA MISMA LÍNEA
Similares fueron las reflexiones de Vivian, quien aseguró apesadumbrado que “lo primero que creo que tengo que hacer es pedir perdón a todos nuestros aficionados, porque es una derrota muy dura”. “La temporada pasada fuimos la defensa menos goleada del campeonato y ahora mismo no estamos del todo bien ofensiva ni defensivamente, pero la temporada es larga. Hoy es un día duro, mañana también y al siguiente nos recuperaremos”, añadió el central, quien expuso por último que “no hay tiempo para lamentos. No vamos a venirnos abajo y no quiero que nuestra gente se venga abajo. Quiero que confíen en nosotros, porque queda mucha temporada y sabemos de nuestro potencial”.