Malú: así está viviendo la cuarentena

14.04.2020 | 10:38
Malú, en una imagen de su Instagram.

La cantante madrileña está a punto de traer al mundo a su primer retoño con Albert Rivera

Siempre ha sido muy diva y complicada. Bien lo saben sus managers, Alejandro Sanz, y ahora Albert Rivera. Servidor, por ejemplo, jamás olvidará aquella tarde-noche de primavera en la que la cantante exigió acceder a un conocido hotel de Pamplona por la puerta trasera para evitar en el hall a unos fans inexistentes. Y lo hizo, atención que vienen curvas, con gafas de sol, manta y pamela. Estilo 100% Malú que no ha podido evitar durante estas largas semanas de confinamiento. Y así lo ha mostrado en redes sociales.

La intérprete de temazos como Aprendiz o A prueba de ti no ha desaprovechado las horas muertas en el hogar para compartir con sus seguidores de Instagram cómo está viviendo la cuarentena junto a su pareja, el ex líder de Ciudadanos.

"El embarazo va muy bien. Desde el principio ha sido fácil, he tenido mucha suerte porque afortunadamente no ha sido de vomitar, sino genial. Todo me ha sentado bien. Menos mal, porque en el confinamiento se come mucho... Estoy cada día más gorda, pero encantada de la vida", ha detallado, adjuntado una imagen total natural con el cartel #YoMeCorono, un estudio encabezado por los doctores Bonaventura Clotet y Oriol Mitjà que ya ha recibido el apoyo de Marc Clotet, Carles Pujol, Sandra Barneda, Jesús Vázquez, Natalia Sánchez, Silvia Abril o Álvaro Morte, entre otros.



También ha confesado que no sale de casa para nada: "Tengo que cuidarme de no contagiarme. Parece ser que no daña al bebé, pero todavía no hay demasiados estudios muy claros", añadía.

Ya en tono de humor, de ese que arranca cero sonrisas, la cantante ha querido aclarar en redes que ella no vive confinada, sino "confitada": "Tengo muchas ganas de comer y de llorar. ¡Tengo las hormonas...! Me ha dado por limpiar todo el día y bailar con mi sobrino...".

Eso sí , del amor de su vida ni mu. Que Albert ya tiene bastante con lo suyo: gastar el día presionando las teclas tuiteras.