El pasado día 4 se cumplió un año del fallecimiento en Gasteiz de Esteban Delgado Cortijo, Estibi. Justo coincidiendo con este aniversario, se publica El latido de tus lienzos (Ediciones Passer), el nuevo libro de Adolfo Marchena, una publicación que nace del homenaje que el escritor gasteiztarra quiere hacer a su amigo, quien también está presente entre las páginas a través de algunos de sus cuadros. “Creo que me estaría diciendo: Adolfo, no te tenías que haber molestado”, dice con cariño y una sonrisa el autor.
De hecho, empezar a escribir costó. “Los dos o tres primeros meses tras su fallecimiento fueron malos”, reconoce. Pero a partir de ahí, la escritura pidió paso para construir un “homenaje que nace de un sentimiento muy profundo que provoca la pérdida de un ser muy querido. No deja de ser poesía, pero es una prosa poética. Son pequeños textos, escorzos, en los que hablo del dolor, el amor, la soledad... de esos estados del duelo que acabamos pasando quienes los padecemos”, es decir, todos.
Por eso, remarca el autor, aunque la obra vaya dirigida a una persona con nombres y apellidos, cualquiera puede adentrarse entre sus páginas. “Este libro habla del duelo y por ello es universal, más allá de que estemos Estibi y yo; hay un recorrido que, en realidad, todos hacemos en un momento u otro. La gente se va a sentir identificada. Va a encontrarse con la amistad entre dos personas que pudieran ser cualquiera”. Son las palabras de la mujer del pintor quienes abren el recorrido del libro. Después, Contando los latidos presenta 52 textos, tantos como años tenía Estibi cuando falleció. “Hay mucho de lo que él y yo hablábamos en nuestros encuentros y paseos: la pintura, la luz, el color, la palabra…”. “Era una persona muy práctica y noble, y tenía mucho sentido del humor”, describe el creador.