Serifalaris, cuando el coche es la sala de conferencias

27.09.2020 | 09:30
Las charlas de profesionales del sector del diseño gráfico y la creatividad se realizaron a través de la pantalla del autocine.

El festival de diseño gráfico Serifalaris organizó las ponencias de su primera jornada en el autocine de Getxo

¿Qué hacen más de 200 personas relacionadas con la creatividad y el diseño gráfico en el autocine de Getxo? ¿Por qué hay grandes profesionales del sector hablando a través de la gran pantalla? Lo que pasa es que Serifalaris, uno de los festivales punteros del Estado en el ámbito del diseño, se ha reinventado para su novena edición, la del histórico e histérico 2020. "Nos hemos adaptado a la situación, pero con un formato innovador", señala Peio Atxalandabaso, que junto a Marina Goñi son la imagen de este encuentro, que arrancó el viernes con unas conferencias en el autocine de Getxo y que continúa los próximos días con tres jornadas de masterclass en un establecimiento hotelero de la localidad.

Charlas, clases con expertos y otras actividades –siempre muy divertidas– han trazado, durante estos casi diez años, las líneas de Serifalaris, que toma su nombre de las letras con serifas, con esos adornos que alegran los extremos de los caracteres y que son muy utilizadas en el universo del diseño. En la pasada edición, hasta 450 personas se reunieron en un congreso celebrado en el centro de artes Muxikebarri de Algorta. Así que claro, el año de la pandemia era un desafío organizativo para cumplir con las normas sanitarias. Había que tirar de ingenio, pero de eso tienen buena dosis Peio y Marina. "Tenemos la suerte de contar con un autocine en el municipio y pensamos que podría ser una gran experiencia: que la gente disfrutara desde su coche de los diseñadores de primer nivel que siempre traemos a Serifalaris, viéndoles desde una pantalla de 27 metros y escuchándoles desde la radio", precisa el organizador. Y eso es lo que ocurrió el pasado viernes cuando empezó a caer la noche de un desapacible día. Los asistentes, en cuatro ruedas y a resguardo del temporal, atendieron a los conferenciantes invitados: Óscar Mariné (Premio Nacional de Diseño en 2010), Coco Dávez (artista presente en la lista Forbes 30 Under 30), Óscar Guayabero (comisario, editor e investigador) y Vasava (Agencia de diseño estratégico que trabaja para grandes marcas como Nike o Adobe). "Es una edición diferente de Serifalaris, pero mantenemos las señas de identidad, que es la calidad de los ponentes", destaca Peio. Y los que tenían que dar los discursos, pues de cine. "Ellos están acostumbrados a ofrecer las charlas en otros formatos más clásicos y la opción de que en lugar de aplausos, piten los coches y den las largas fue un puntazo", reconoce, asimismo, uno de los impulsores del festival.

Charlas y más 

También los hubo más valientes: los que, en vez de en coche, se quedaron en la terraza del autocine, pero a cubierto. Porque, además, la primera jornada de Serifalaris tuvo más ingredientes que las ponencias: hubo foodtrucks, mercadillo y hasta... ¡bingo! Y todo ello con Yogurinha Borova, cantante, actriz, humorista y todoterreno, como maestra de ceremonias. "Siempre nos gusta lo de cuidar los detalles y romper esa formalidad que a veces tienen los congresos. Nosotros le damos ese punto de cercanía y originalidad", explica Peio. Así que, realmente, tener que recurrir al autocine para cumplir con la distancia de seguridad y acoger a más de 200 personas no hizo más que añadir creatividad a esta cita cultural. "Otros festivales han tendido al on line pero queríamos apostar por lo presencial, cuidando mucho el protocolo, pero queríamos vernos con las sonrisas de detrás de las mascarillas en los ojos, al menos", indica Peio. Y es que Serifalaris ha conseguido "un público fiel", ha formado su pequeña gran familia. "Hemos creado comunidad y eso es algo importante porque son profesiones en las que trabajas solo, entonces estar en contacto con más gente ayuda", considera este creativo.

El festival se reanuda desde el próximo jueves al sábado con las masterclass a cargo del estudio Folch, referente a nivel estatal en branding y estrategia de marca. Será un encuentro inmersivo para un reducido grupo de quince personas en una localización también peculiar para una cita así: Azkorri beach house, un chalé cerca de la playa en el que los participantes en estas clases convivirán siguiendo también las reglas marcadas por el covid.