El escritor, guionista y autor teatral Txemi Parra acaba de publicar Un asunto de familia (Grijalbo), donde sitúa por primera vez la trama de su nuevo thriller en un entorno rural de Euskadi y aparca su saga de novelas negras, ambientadas en el Pirineo oscense, protagonizada por los guardias civiles Maldonado y Bermúdez.
La novela transcurre en torno a un caserío propiedad de una familia tradicional y adinerada, los Elordi, empresarios de rancio abolengo dedicados al sector del mueble. Tras la muerte del patriarca, dos de sus tres hijos, todos muy distintos de carácter entre sí, son los encargados de gestionar la empresa, tras la renuncia del tercero a sus acciones para poder dedicarse a llevar una vida bohemia.
La novela se inicia cuando la novia del mediano de los hermanos amanece una mañana en un caserío de Elorrio junto a un cadáver que asegura que es el de su novio degollado. Sin embargo, cuando la Ertzaintza acude al lugar de los hechos comprueban que el muerto no es un Elordi, sino un hombre desconocido.
A partir de este momento, los secretos, las rencillas y los celos se desatan en torno a los miembros de la familia mientras la chica intenta recordar lo sucedido al tiempo que el supuesto asesino permanece oculto entre la niebla que cubre los alrededores del caserío.
La investigación avanza mientras ninguno de los implicados parece decir la verdad y oculta secretos familiares y viejos reproches y donde la frase de la contraportada “siempre puedes confiar en la familia, incluso para cometer un crimen” refleja el espíritu de la novela y confirma, asimismo, que “la familia puede ser tu mayor refugio... o tu peor condena”, tal y como explican desde Grijalbo.
La novela se articula como un thriller de intriga pero además de la trama criminal y la investigación policial, Parra reflexiona en torno a aspectos como “el amor, la identidad, la culpa, el perdón o las herencias emocionales”.
Sobre su decisión de acercarse a la novela después de compaginar una trayectoria como actor, presentador y guionista, Txemi Parra sostiene que “escribir forma parte de mi trabajo porque siempre ha estado en mi vida junto a la lectura y que durante años he escrito televisión, en su mayoría series, pero también obras de teatro y cine”.
La novela, añade, “es un formato en el que puedo expresarme de una manera más extensa, que me atrae mucho, y donde supongo que al final siempre se encuentra el deseo de contar historias”.
De ‘7 vidas’ a ‘los serrano’
Parra estudió Derecho en Deusto, pero nunca llegó a colegiarse. Actor, monologuista y guionista, trabajó durante más de quince años en la escritura de series como 7 Vidas, Aída, Los Serrano, El internado o Águila Roja. En la actualidad vive entre Madrid, Bilbao y Milán, y se dedica al teatro y la televisión.
En 2016 publicó Los muertos no comen yogures, su primera novela negra, aunque en clave de humor, que narra la peculiar investigación que realizan Pier Luigi Zunzunegui y su compañero Walter Porfirio Cortés a raíz de la extraña desaparición de uno de sus vecinos. Parra mezcló amores platónicos, vecinos furiosos, personajes de farándula y bellas mujeres en esa delirante y cómica aventura policial. En 2023, con El eco de las sombras, inició una serie de novela negra, ambientada en el Pirineo oscense, protagonizada por la teniente de la Guardia Civil Gloria Maldonado y su compañero el sargento Jaime Bermúdez, a la que siguió, en 2024, Solo queda silencio, su primera novela en Grijalbo, editorial con la que ahora vuelve a las librerías con Un asunto de familia.
También ha trabajado en ETB, como coordinador de guion de la serie Mi querido Klikowski y como presentador, junto a Gurutze Beitia, del programa Más humor. En Nueva York creó la web serie de humor Bilbainadas, mientras trabajaba en varias compañías de teatro americanas con sede en Manhattan.