Hasta la climatología ha acompañado en la jornada de hoy para disfrutar de la 45 edición del Bizkaiko Dantzari Eguna de Bermeo. Desde primera hora de la mañana el municipio se ha ido llenando de color, música y dantzaris que llegaban desde todas las comarcas de Bizkaia para celebrar uno de sus días más importantes del año.
Organizada por Bizkaiko Dantzarien Biltzarra, un total de 72 grupos de baile procedentes de todos los puntos del territorio han desembarcado sumando cerca de 4.000 dantzaris dispuestos a derrochar toda la ilusión acumulada durante meses de ensayos. Bermeo ha tomado así el testigo que el año pasado dejó Lekeitio. Era la tercera vez que Bermeo ejercía como anfitrión de este macroevento —tras las ediciones celebradas en 1994 y 2009—, pero la jornada de hoy guardaba una diferencia y es que por primera vez la exhibición ha tenido lugar en el céntrico parque Lamera.
El punto de inflexión de la jornada se ha vivido a las 10.30 horas. Ha sido el momento en que ha arrancado la multitudinaria kalejira. Divididos en diferentes itinerarios para abrazar el entramado del Casco Viejo y expandir la música por todo el municipio. Ver a más de 1.000 dantzaris bailando simultáneamente sobre el piso de la Lamera ha sido, sin duda, una de las postales más conmovedoras y potentes que nos deja este Bizkaiko Dantzari Eguna.
Aniversarios y orgullo intergeneracional
Si la fiesta de la danza vizcaina es ya de por si emotiva, la edición de este año venía cargada con una fuerza de sentimientos añadida gracias a los significativos aniversarios de varios de los grupos participantes, empezando por los propios anfitriones.
Alkartasuna Dantza Taldea, el orgullo local de Bermeo, celebra este año sus bodas de oro. Cincuenta años de andadura, de transmisión oral y de pasión por el folklore que han tenido hoy su broche de oro al actuar como el gran dinamizador del encuentro. Para la ocasión, la formación bermeotarra ha reunido a 50 adultos y 80 niños que han defendido los bailes con el orgullo de jugar en casa y el calor incondicional de sus vecinos.
Pero Alkartasuna no ha estado sola en las celebraciones redondas. Desde la Margen Izquierda, los componentes de Ibarra-Kaldu de Barakaldo encabezaban la comitiva recordando que se encuentran inmersos en los festejos de su 60º aniversario. Sesenta años tejiendo comunidad a través del ritmo y la tradición fabril.
Con idéntica veteranía e igual número de velas en la tarta, las y los dantzaris de Zerutxu de Markina-Xemein conmemora este año sus seis décadas de vida en las calles de Bermeo. Una delegación de 22 dantzaris de esta formación, con edades comprendidas entre los 16 y los 32 años, expresaba su emoción a pie de calle: “No podemos asegurar exactamente a cuántos Dantzari Eguna hemos asistido a lo largo de la historia, pero sí os decimos que prácticamente hemos estado en todos. Al menos desde que nosotros tenemos uso de razón y formamos parte del grupo, nunca hemos faltado a la cita” nos contaba Alaine Urrutia.
El grupo de los sesentañeros sumaba otro miembro de honor con la llegada de Gorantzaileak de Sondika. La expedición del Valle de Asúa ha sido una de las más llamativas y un ejemplo de lo que significa el relevo generacional y la cohesión familiar en torno a las danzas tradicionales. Con una comitiva inmensa, el grupo se mostraba entusiasmado “este año nos hemos desplazado 83 dantzaris, pero si sumamos a los profesores, ayudantes, colaboradores y padres y madres que nos acompañan, ¡somos 130 personas en total!” señalaba Maider Pajarros. Un grupo en el que conviven componentes desde los tiernos 4 años hasta veteranos incombustibles que superan los 70. Una trayectoria intachable que les permite presumir de haber acudido fielmente a todas y cada una de las 45 ediciones del Bizkaiko Dantzari Eguna, porque como bien recordaban “Dantzatzen duen herria ez da inoiz hilko!”.
Tampoco ha faltado Harrigorria Dantza Taldea, referente en Meatzaldea que han participado con un total de 60 dantzaris con edades comprendidas entre 8 y 70 años y que como destacaba Jesús Mediavilla de las 45 ediciones han asistido a 39 de ellas.
Por su parte, desde la vecina y siempre arraigada localidad de Gernika, el histórico grupo Elai Alai tampoco ha querido perderse la gran cita. Un total de 43 dantzaris de la villa foral, en una franja de edad que abarcaba desde los 14 hasta los 50 años, han dejado constancia de su elegancia sobre la Lamera.
Para ellos, la presencia en esta cita es algo natural, puesto que forman parte de la estructura del Dantzari Eguna "desde siempre", un rodaje inestimable que les sirve de antesala para la gran efeméride que celebrarán el próximo año, ya que, en 2027 cumplirán nada menos que 100 años de historia.
La jornada también ha dejado espacio para testimonios que reflejan el compromiso individual y colectivo que requiere mantener vivas estas disciplinas. Y es que si hablamos de arraigo e identidad es inevitable contar con Mikel Deuna de Iurreta, que llegaba desde Durangaldea con 16 dantzaris dispuestos a darlo todo sobre el pavimento bermeotarra. Como explicaba Mikel Elizaran “el mayor del grupo soy yo, con 27 años, luego tenemos otro compañero de 26, alguno de 24, y a partir de ahí la savia nueva; los más jóvenes se mueven entre los 15 y los 17 años”, explicaba Elizaran, quien compartía el mismo sentimiento de fidelidad institucional hacia la Bizkaiko Dantzarien Biltzarra “yo creo de que nuestro grupo ha acudido de manera ininterrumpida desde se empezó a celebrar”.
El Bizkaiko Dantzari Eguna se despide así de Bermeo, no sin antes dejarnos imágenes espectaculares de dantzas tradicionales como el Agintariena, el Agurra, la Uztai Haundi dantza, Gorulariak o la Kaixarranka… Una muestra de que la identidad y la tradición folklórica de Bizkaia siguen más vivas que nunca y cuentan con un sólido relevo generacional.