504 partidos oficiales después, Ernesto Valverde dirá adiós el sábado al banquillo del Athletic de una manera que se antoja “definitiva”, tal como ha reconocido y repetido el de Viandar de la Vera en sus últimas ruedas de prensa. Después de despedirse con honores de San Mamés la pasada semana, el técnico compareció en la matinal de este jueves por última vez en las instalaciones de Lezama, rueda de prensa previa a un último compromiso liguero ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu en la que fue cuestionado, entre otra multitud de cuestiones, por Edin Terzic, su relevo en el banquillo.
“Aquí ha habido entrenadores de muchos sitios. Se nos va la memoria a Jupp Heynckes y la trayectoria que tuvo aquí en dos etapas de dos años y del cual guardo un gran recuerdo”, apuntó de entrada Valverde, quien indicó acto seguido respecto al rendimiento que pueda ofrecer el Athletic con Terzic que “esperamos lo mejor. Ahora paso a otro sitio, a ser un aficionado, y lo que quiero es que le vaya bien. Lo más importante para todos es que el Athletic esté arriba y que él pueda transmitir sus ideas”. No finalizó ahí la reflexión del Txingurri, quien reconoció que “es cierto que un cambio le puede venir bien al equipo, porque los años desgastan muchas cosas y eso que los jugadores conmigo han tenido un comportamiento extraordinario y la clave de todo siempre está en los jugadores”.
“También el entrenador tiene que motivar a esos jugadores y encontrar una fórmula en la que ellos crean para que el equipo vaya hacia delante. Le deseo toda la suerte del mundo, obviamente”, concluyó Valverde, quien manifestó respecto a su último envite al frente del Athletic en el Bernabéu que “es mi último partido, el último del equipo también esta temporada y queremos terminar bien”. No ha sido una semana más para Valverde, de despedida en Lezama, donde “espero que me dejen venir de vez en cuando a saludar, pero estar ya en el campo va a ser más complicado y sí noto que son los últimos momentos. Hay alguno emocionante y la gente se va despidiendo poco a poco. Son cosas que ya me han pasado otras veces, pero esta vez es especial porque todos intuimos que esto es definitivo”.
“Fiché por el Athletic en 1990 y ahí comenzó mi etapa aquí. Ese día me hicieron un gran favor. Me he involucrado en todos los sitios, pero aquí es donde me he sentido más reflejado y reconocido. Siempre he sentido el impulso de toda la gente que he tenido detrás de mi aquí trabajando y eso para mí es algo increíble. Aquí somos todos un clan”, remarcó asimismo Valverde, quien confesó que tras su último partido ante el Celta en San Mamés “bajé con mi familia al campo y todo fue emocionante, desde el principio hasta el final. La pena fue no marcar ese gol que nos diera ese margen de esperanza para esta semana, porque el equipo mereció ganar. Aun así, me voy bien y contento”.
Con la final de Copa conquistada en abril de 2024 en La Cartuja como mejor recuerdo de sus diez años como entrenador rojiblanco y de los seis que completó como león, el técnico también se refirió a la inalcanzable cifra de partidos con la que pondrá mañana el punto final a su largo recorrido en el banquillo rojiblanco. Reconoció Valverde que “el año pasado cuando renové sí tenía esa ilusión de llegar a los 500 partidos y fue algo que pesó en mi cabeza a la hora de decidir continuar un año más. Tengo que reconocerlo, porque me parecía una cifra importante, pero nada más. No lo he pensado mucho más. Supongo que con el tiempo le daré más importancia. Hasta ahora ha sido todo para delante, no mirar atrás y seguir”.
“Me he involucrado en todos los sitios, pero aquí es donde me he sentido más reflejado y reconocido”
“Me quedo con la idea global que haya podido transmitir durante todo ese tiempo”, subrayó el de Viandar de la Vera, que admitió en relación a la actual temporada que “ha sido dura. En Champions hemos hecho una competición bastante razonable, en Copa fueron pocos partidos y llegamos a semifinales en mal momento, pero en liga no tenemos los puntos que queríamos y se nos ha hecho difícil. Independientemente de eso, tenía ya pensado incluso si lo hubiera dejado el año pasado parar un tiempo. Ha sido este año y es lo que pienso hacer”. “Me acordaré de vosotros cuando se empiece a entrenar y yo esté de vacaciones”, lanzó con sorna Valverde, que ante la pregunta de si le han tentado otros clubes para entrenar apuntó que “no me gusta mucho hablar de esas cosas. Siempre hay posibilidades, pero no viene al caso. Mi idea es no entrenar la temporada que viene y luego ya veremos”.
La espina
En cuanto a la imposibilidad de dejar al equipo clasificado para Europa, el técnico reconoció que “me hubiese gustado y me fastidia no haberlo conseguido otra vez”. No podrá ser tras un último partido sin alicientes clasificatorios mañana en el Bernabéu, donde espera un Real Madrid en crisis y sin nada en juego. Valverde, aun así, aseguró en su última rueda de prensa en Lezama que se ha pasado la semana de entrenamientos “como siempre, apretando hasta el último día”.
“Van a terminar los jugadores de mí hasta las narices, pero no hay más remedio. Somos un equipo que necesita mucho para marcar y mucha intensidad. Esa es la impresión que tengo yo y no la podemos bajar, porque si lo hacemos a veces nos faltan cosas para que haya jugadores que nos puedan resolver el partido. Necesitamos volumen y para el partido del domingo, más. Sobre todo, estar bien plantados, porque ellos ofensivamente son un equipo muy potente”, sentenció Valverde, que a título personal “siempre esperas que te recuerden con una sonrisa y espero que los aficionados del Athletic piensen que en algún partido han disfrutado con mi equipo. Eso es suficiente, que me recuerden por lo bueno”.