Ernesto Valverde, maestro de maestros en los banquillos a sus 62 años de edad, dirigió este domingo 17 de mayo de 2026 ante el Celta de Vigo su último partido al frente del Athletic en San Mamés con un sabor agridulce por el baldío empate final. 503 encuentros en total, a la espera de un último envite en el Santiago Bernabéu, con un balance de 230 victorias, 114 empates y 159 derrotas a lo largo de diez temporadas divididas en tres etapas (2003-05, 2013-17 y 2022-26). Los números, unidos a una trayectoria elogiable en el aspecto personal, convierten a Valverde en leyenda de un club que no dejó pasar la oportunidad de rendirle un emotivo homenaje en los prolegómenos de su última aparición como entrenador local en San Mamés.
Invitó el Athletic para la ocasión a todos los exjugadores y miembros del cuerpo técnico que han acompañado al de Viandar de la Vera en sus diez años como timonel del primer equipo y fueron muchos los que acudieron a tan señalada cita para mostrar su cariño al Txingurri. Desfilaron, en un largo pasillo formado por la plantilla y cuerpo técnico actual del Athletic a un lado y por un total de 32 antiguos leones y excolaboradores al otro, figuras del pasado como: Txato Nuñez, Manolo Delgado, Gorka Iraizoz, Iñaki Lafuente, Carlos Gurpegi, Borja Ekiza, Markel Susaeta, Tiko, Óscar De Marcos, Raúl García, Dani Aranzubia, Ander Iru, Beñat Etxebarria, Gaizka Toquero, Ibai Gómez, Felipe Guréndez, Unai Bustinza, Endika Bordas, Imanol Etxeberria, Ander Murillo, Javi González, Unai Albizua, Ismael Urzaiz, Mikel San José, Joseba Etxeberria, Javi Casas y Ander Iturraspe.
Estatuilla
José Ángel Iribar, leyenda con mayúsculas, culminó el emotivo acto al entregar a Valverde una estatua que simbolizaba su particular manera de vivir los partidos agachado en la banda. Al grito de Ernesto Valverde, ‘La Catedral’ se vino abajo mientras el técnico trataba de contener la emoción. Con 188 encuentros y 50 goles también a sus espaldas como león entre 1990 y 1996, Valverde recibió así el calor de todo San Mamés, el que nunca demandó y a cuentagotas le llegó hasta el último baile de este domingo, en el que la masa social rojiblanca, a pesar del mal humor acumulado durante la temporada, supo reconocer su fantástica trayectoria con una ovación a la altura de la dimensión del protagonista.
Ganador de una Supercopa (2015) y una Copa (2023-24) con el Athletic, Valverde remarcó en el discurso que ofreció al ser nombrado Ilustre de Bilbao en diciembre de 2024 que "queremos ganar siempre, pero nuestra aspiración más poderosa es permanecer en la memoria del Athletic". Puede congratularse de haberlo logrado el Txingurri, quien no pudo celebrar con un triunfo su último compromiso liguero en casa. Al término del partido, Valverde, que fue el último en abandonar el terreno de juego, se dirigió junto con el también homenajeado Lekue a la Herri Harmaila, donde se desplegó una lona con ambos sujetando la Copa conquistada en 2024 con el mensaje en euskera: “Desde siempre, para siempre”.