Ernesto Valverde, poco amigo de los homenajes, vio cómo se le atragantaba ante el Valencia el acto que le preparó el club por sorpresa para poner en valor sus 501 partidos oficiales al frente del Athletic. El técnico, al que le restan solo tres encuentros para poner el punto final a su tercera etapa como entrenador de los leones, recibió antes del comienzo del envite frente al cuadro che una calurosa ovación por parte de la parroquia rojiblanca con tifo incluido y con la totalidad de la plantilla y cuerpo técnico posando en una foto para el recuerdo.
Lamentó después Valverde el desarrollo de un encuentro en el que el Athletic hincó la rodilla para comprometer por enésima vez esta temporada sus aspiraciones europeas y desesperar al personal. Cuestionado en rueda de prensa por su homenaje, el técnico aseguró que “lo agradezco de verdad. Ha sido emotivo. No lo sabía y ha sido el mejor momento de la tarde para mí. No soy muy de homenajes y ha estado bien por cumplir los 500 partidos, pero la temporada no está terminada”.
"Faltan puntos"
Hizo hincapié en esto último Valverde al subrayar que “pienso que todavía nos faltan puntos y tenemos que sumar más para mirar hacia delante y atrás porque la liga está muy rara. Es una pena para mí no haber podido redondear la tarde y brindar una victoria a la gente”. Dolido por el tropiezo, el técnico agregó que “los chavales lo han dado todo, pero cuando te la estás jugando de verdad se nota y nosotros somos un equipo que nos la tenemos que jugar de verdad y nos la estamos jugando, porque de media tabla hacia abajo esto es un disparate al ser todo un galimatías”.
“Antes de empezar el partido pensaba que podíamos llegar a la Champions por puntos. Miro todo y mientras el balón ruede cualquier cosa puede pasar, por lo que tengo que estar preparado para intentar luchar por la Champions, por Europa y mirar también lo que viene por detrás. No sé por dónde van a ir las cosas, pero tenemos contra el Espanyol un partido que debemos ir a ganar después de no empatar siquiera este, lo cual es uno de los problemas que hemos tenido este año, que llevamos poquísimos empates”, reflexionó asimismo Valverde, quien reconoció que esta es una de las temporadas más complicadas para él como entrenador: “En el Athletic, desde luego. La otra vez que estuvimos en Champions nos rehicimos en la segunda vuelta, pero esta está siendo difícil y dura y tenemos que seguir”.
Valverde, que lamentó la baja de última hora de Ruiz de Galarreta y desveló que el cambio de Laporte tras el descanso fue por la tarjeta amarilla, negó por último que tenga ganas de que acabe la temporada, puesto que “no me permito a mí mismo, ni a ninguno que está aquí dentro decir eso. Hay que pelear y estar hasta el final para que el Athletic gane partidos. Es lo que me toca y mi obligación”.
Corberán, satisfecho
Carlos Corberán, entrenador del Valencia, destacó en su comparecencia ante los medios de comunicación que “nos jugábamos muchísimo, veníamos en un contexto a vida o muerte y el Athletic también tenía el objetivo de conseguir entrar en Europa. Creo que el Valencia futbolística y emocionalmente ha sabido manejar este partido”.