Lo que mal empieza, mal acaba. La advertencia popular casa a la perfección con el desarrollo de la temporada para Nico Williams, quien jugó presumiblemente ante el Valencia sus últimos minutos del curso al sufrir una lesión muscular que le obligó a pedir el cambio en el minuto 36. Titular por quinta jornada consecutiva tras resolver ocho días atrás el derbi contra el Alavés en Mendizorrotza con un doblete, el extremo rojiblanco volvió a encender todas las alarmas al echarse al suelo en el centro del campo pasada la media hora de juego.

“No puede ser”, murmulló con suma desesperación el ‘10’ del Athletic cuando poco después abandonaba el terreno de juego para ser sustituido por su hermano Iñaki tras echarse inicialmente la mano a la parte posterior del muslo izquierdo. Contrariado, apesadumbrado, Nico se dirigió al banquillo a sabiendas de que LaLiga 2025-26, de infausto recuerdo a título personal, muy probablemente había terminado para él en ese mismo instante. Con solo tres jornadas por delante hasta la conclusión del campeonato el próximo día 24 en el Santiago Bernabéu, no se espera hasta el próximo ejercicio bajo las órdenes ya del alemán Edin Terzic al menor de los Williams, si bien entre medias emerge con fuerza un Mundial que a solo un mes vista puede peligrar para Nico.

A la espera de conocer el alcance exacto de su lesión y la decisión que pueda tomar el seleccionador estatal Luis de la Fuente, el internacional rojiblanco, que aseguró tras el reciente choque ante el Alavés que “no pienso demasiado en el Mundial”, queda prácticamente descartado para poder cerrar la temporada vestido de corto con el Athletic. No recordará con buen sabor de boca ni mucho menos Nico una campaña que comenzó con una latosa pubalgia que condicionó su día a día hasta que se vio abocado a frenar en seco a mediados de febrero para comenzar un tratamiento con un especialista externo fuera de Lezama.

Ausente en los siete siguientes partidos, vuelta de la semifinal de Copa contra la Real Sociedad en Anoeta incluida hasta su regreso a los terrenos de juego el pasado 5 de abril en la visita al Getafe, Nico solo ha podido participar en 25 partidos de liga esta campaña con una tarjeta personal de seis goles y tres asistencias. Con cuatro apariciones también en Copa, una asistencia mediante, y otras tres en la Champions League sin poder marcar ni asistir, lo cierto es que el extremo no ha conseguido alcanzar su mejor versión en un ejercicio en el que el Athletic ha echado en falta su impacto en el juego en multitud de compromisos.

“Ha tenido unas molestias en el isquio y hay que esperar”, se limitó a apuntar Ernesto Valverde sobre el navarro en su rueda de prensa posterior al partido frente al Valencia, en el que Iñaki se encargó de sustituirle sin éxito. Desafortunado, el capitán desaprovechó incluso un mano a mano con Dimitrievski en el minuto 60.

Sancet, tocado

Sancet, sustituido en el minuto 65 por Berenguer, tampoco acabó el partido con buenas sensaciones tal como confirmó el propio Valverde. Cuestionado por el estado físico del de Mendillorri, de vuelta a la titularidad cuatro jornadas después, el técnico manifestó que “también tenía una molestia en el isquio y es un jugador importante. A veces pasar por el banquillo está bien, porque uno reflexiona mucho cuando está en el banquillo”. Con esa sintomática reflexión se refirió Valverde a Sancet, cuya participación de cara al partido de este miércoles ante el Espanyol a domicilio queda en el aire a la espera de conocer también el alcance exacto de sus molestias.