Selton Sued Sánchez (Durango, 2007) puso a San Mamés en pie en su primera titularidad con el Athletic. Fue ante el Oviedo cuando Ernesto Valverde le entregó la mediapunta del equipo y el chaval le devolvió la confianza con visión de juego, rapidez mental y mucho desgaste.

Fue frescura para una Catedral a la que los malos resultados comenzaban a pasarle factura. Sin lugar a dudas, lo más comentado y aplaudido por la afición rojiblanca fue un pase de rabona con el pie izquierdo para intentar asistir en velocidad a Gorka Guruzeta.

Un gesto técnico que asombró a las 47.000 personas que acudieron a San Mamés en el duelo ante el Oviedo, incluidos Iñaki Williams, Oihan Sancet, Maroan Sannadi y Beñat Prados. Ahora sus nuevos compañeros. La cámara captó cómo los lesionados alucinaron entre risas con el exquisito recurso de Selton, que pilló por sorpresa a todos menos a quienes mejor le conocen.

Porque esta no es la primera rabona de Selton con el Athletic. De hecho, la primera fue en su debut con la camiseta rojiblanca cuando apenas tenía 10 añitos. Así lo relata al menos el que fue su único técnico fuera del Athletic, Luis Francisco Lorenzo, quien le entrenó en el Abaroa basauritarra desde las 6 primaveras hasta las 10. Es decir, los dos años de prebenjamín y los de benjamín. “Luego ya se marchó al Athletic”.

Porque en la temporada 2017-18, el club vizcaino se hizo con los servicios de un Selton que acaba de soplar las 10 velas para incluirle en su equipo de alevines. Y, desde entonces, el centrocampista ha ido quemando etapas de forma gradual hasta dar un salto de gigante hasta el primer equipo, al que llegó directamente desde el Basconia. Puesto que apenas disputó dos encuentros en Primera RFEF.

"Yo a este lo mato"

“Después de captarle el Athletic va a jugar un torneo de fin de temporada a Arrigorriaga. Me acuerdo perfectamente. Y hay un penalti a favor del Athletic y le digo a su padre, Pedro, este es capaz de tirarlo de rabona. ¿Qué crees que hizo? Lo tiró de rabona”, recuerda Luis.

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Y también menciona cómo terminó aquello: “Fue a toda la escuadra, el portero ni se movió. Todo el mundo flipando, claro. Con 10 añitos y en el primer partido que juega con el Athletic va el tío y tira el penalti de rabona y a la escuadra. Su padre decía: Yo a este lo mato. Pero siempre ha tenido esa rebeldía de querer hacer cositas. Es lo que le hace diferente”.

Por ello, Luis Francisco reconoció que el detalle técnico de su pase a Guruzeta solo generó carcajadas entre los que le conocen: “Vimos la rabona y nos reímos porque sabíamos que alguna iba a hacer porque le sale de dentro. No lo hace por humillar ni nada de eso, es porque le gusta jugar, le gusta hacer ese tipo de cosas. Disfruta mucho de ese fútbol y es un descaro que siempre ha tenido. De ser jugador de barrio. Por mucho que le dijese que eso no se hace, alguna vez te lo tenía que hacer”.