Bilbao - Pocas horas después de que el Athletic protagonizara otro partido para olvidar, Mikel Rico (Basauri, 1984) analiza el mal momento que atraviesa el Athletic. Indiscutible para Ernesto Valverde, el centrocampista rojiblanco confía en el potencial del equipo para empezar a coger aire en la Liga: “Estamos capacitados para lo que venga. Somos profesionales de esto y creo que todos los que estamos en el vestuario nos hemos visto en situaciones complicadas”.
Tal como está el equipo supongo que no es fácil dar la cara.
-Hay que atender a los medios siempre. Habrá días mejores y peores, pero, dentro de lo que cabe, hemos pasado una eliminatoria y estamos en cuartos de la Copa.
Pero las sensaciones ante el Celta volvieron a ser malas.
-Era un partido en el que prácticamente no estaba pasando nada, que estaba controlado. En un momento se nos complicó. Se nos puso todo un poco en contra, comenzaron los nervios y sí que lo pasamos un poco mal.
Se les ve atenazados, superados por la situación.
-Necesitamos recuperar la confianza, que lo es todo para nosotros. Necesitamos el apoyo de todo el mundo y volver a sentirnos fuertes para hacer un buen fútbol.
El nivel que mostraron la temporada pasada parece un espejismo.
-Lo del año pasado no es algo normal en el Athletic. Llevábamos dieciséis años sin meternos en la Champions y eso es por algo. Creo que es más raro lo del año pasado que lo de este. Además, estamos vivos en tres competiciones y habrá que luchar.
La Copa y la Europa League ilusionan, pero si en la Liga no cumples? La imagen que están dando no es satisfactoria.
-Sí, está claro. La Liga es lo que te da de comer y es lo que nosotros queremos arreglar cuanto antes.
La grada no está contenta con el juego del equipo. Ya no se calla.
-Es normal y muy respetable. A nosotros nos gustaría que nos animasen y que estuviesen con nosotros todo el tiempo, pero sí que es verdad que tenemos que dar más para que la gente se enchufe. En eso estamos.
¿Le ha sorprendido que la reacción del público sea tan visceral? Ante Elche y Celta varios de sus compañeros fueron pitados.
-No, porque el público te pide lo que te ha visto dar y nosotros pusimos el listón muy alto la temporada pasada. Ahora mismo, el equipo no está al nivel que ha mostrado en otras ocasiones y la afición se manifiesta.
¿Aciertan a explicar cuál es el mal del equipo? ¿Es más un problema mental que físico?
-No es nada físico, ni mucho menos. El equipo acaba bien los partidos. Creo que es el estado de confianza. Cuando estás bien, todo el mundo quiere la pelota y cuando los resultados no acompañan, cuesta un poco más todo.
Josu Urrutia ha estado en el entrenamiento. Imagino que el presidente les habrá dado ánimos.
-Es un presidente que viene más cuando las cosas van mal, nos demuestra su apoyo y que da la cara por nosotros.
Es el momento de dar un paso adelante. Otra derrota ante el Villarreal les acercaría aún más a los puestos de descenso.
-Nos toca el Villarreal, un equipo que está muy bien, que atraviesa una buena racha y vamos a intentar ganar.
El ‘Submarino amarillo’ tiene mucha pólvora arriba.
-Es el equipo que más parecido juega al Barça. Juegan mucho entre líneas, al primer toque, con mucha movilidad, tienen gente que aparece desde atrás y están en lo alto de la clasificación por algo. Nosotros vamos sin complejos, a mostrar nuestras cartas y a hacernos ver a nosotros mismos que estamos para competir ante rivales de esta entidad.
¿Viendo el momento actual del equipo, el objetivo debe ser no pasar apuros a final de temporada?
-Cuando estás a tres puntos del descenso, en lo único que tienes que pensar es en salvarte. Yo lo veo así. Ahora no podemos pensar en meternos en Europa, ni mucho menos. Estamos en una situación complicada en la Liga y lo que queremos es apretar y vernos lo antes posible en una posición más cómoda.
¿Cree que el público va a ser más comprensivo?
-El público va a reaccionar cuando lo crea oportuno. Tenemos que sacarlo entre todos, primero los que estamos dentro de la caseta. Nosotros somos los que más podemos hacer.
Su juego ofensivo está siendo demasiado previsible para los rivales. Balones a la olla y a la pelea. Les cuesta dar varios pases seguidos.
-Cuando no estás con confianza tienes pérdidas de balón, el rival se aprovecha de ello para ir creciendo en el partido y lo que quieres es que el contrario no se alimente de tus errores, y la manera más fácil de no cometer errores es jugar en largo. A ratos intentamos jugar en corto, vamos al campo contrario y apretamos bien, pero tenemos que mejorar.
Antes de llegar a Bilbao militó en equipos que tenían como objetivo escapar de la quema. El Athletic no está acostumbrado a esta presión.
-Estamos capacitados para lo que venga. Somos futbolistas, profesionales de esto, y creo que todos los que estamos en el vestuario nos hemos visto en situaciones complicadas.
Usted lo ha jugado prácticamente todo. Es un fijo para Valverde y eso que el entrenador ha ido moviendo las piezas en el centro del campo.
-Ernesto me da mucha confianza y yo intento devolvérsela en el campo.
Muniain es uno de los señalados por el público. ¿Cree que le va a afectar las reprimendas de la grada?
-Volvemos a lo mismo, cuando la afición te exige mucho es porque le ha visto dar mucho a ese jugador. Iker Muniain tiene unas cualidades únicas en nuestro equipo y unos días está mejor y otros peor, como todos. Pienso que el runrún de San Mamés nos afecta a todos, tanto al que silban como al que está al lado. Iker es un futbolista que tiene la suficiente personalidad como para que le afecte lo menos posible.
Iturraspe es otro de sus compañeros que está lejos de su mejor versión. El equipo nota su baja forma.
-Itu nos da mucho. Es un jugador diferente, especial. Tiene unas cualidades increíbles y aporta mucho a los compañeros. Cuando él está bien, el equipo también y lo que queremos es recuperarlo cuanto antes. No pienso que esté tan mal como algunos creen.
En estos momentos se ve a los jugadores que tienen personalidad para tirar del carro.
-Iturraspe, por ejemplo, es un jugador con muchísima personalidad, pierde un balón y lo quiere otra vez, y no importa que falle, porque la vuelve a pedir. Yo quiero jugadores de esos a mi lado, no los que se esconden.
¿Es momento de ver el vaso medio lleno? Lo digo porque la gente enseguida habla de crisis.
-Hay más pesimistas que optimistas, es normal. Ante el Celta pasas una eliminatoria porque en la ida has ganado 2-4 y eso te permite perder 0-2. Estamos en cuartos de final de la Copa, en los dieciseisavos de la Europa League y sufriendo un poco en la Liga, estamos vivos en las tres competiciones y queremos dar guerra.
¿Usted cómo se encuentra?
-Me veo bien, la verdad. Estoy intentando aportar lo que puedo, hay días que estoy más acertado que otros. Sí que es verdad que me está costando más pisar el área contraria, quizás por las circunstancias de que no atacamos tanto, de que luego no tenemos tanta seguridad en defensa y los repliegues son más largos. En ese sentido sí que estoy peor que el año pasado, porque me está costando más crear ocasiones de gol.
Llegó la temporada pasada y no ha tardado en ampliar su contrato.
-Fichar por el Athletic ya fue increíble para mí. Pero que un año y medio después de llegar el club te quiera renovar es como hacerte ver que no se han equivocado fichándote. Es un reconocimiento que gusta. Yo quiero estar aquí, estoy encantado y me da mucha tranquilidad y seguridad.
Algunos temen que los jugadores que firman contratos largos se pueden acomodar, que tienen una especie de plan de pensiones.
-En el Athletic eso no pasa. La gente no se acomoda, quiere estar aquí y si te ofrecen un contrato largo, pues lo firmas por eso, porque estás implicado y quieres jugar en el Athletic. Das lo máximo en cada partido y no piensas si tienes tres años más de contrato o si acabas en verano. No pensamos en eso.