Barcelona 2 - 1 Athletic

Unai Simón está de vuelta

El portero evitó dos goles cantados del Barcelona, primero aguantando en el mano a mano ante Messi y después con una sensacional estirada a remate de cabeza de Pjanic

01.02.2021 | 00:27
Unai Simón rechaza el balón en el mano a mano con Leo Messi en el minuto 5 del partido.

EL Athletic necesitaba como el comer recuperar la mejor versión de Unai Simón, timorato durante buena parte de la temporada, alejado de la versión superlativa que ofreció durante muchos momentos de la pasada campaña, la de su asentamiento en Primera División. Gaizka Garitano le dio la confianza que le negó a su llegada al banquillo rojiblanco y el murgiarra se la devolvió con creces. Incluso durante un buen puñado de jornadas estuvo peleando por el trofeo Zamora con guardametas del nivel de Jan Oblak y Thibaut Courtois, y sus buenas actuaciones le llevaron a la selección española, donde a día de hoy es titular para Luis Enrique. Demasiadas emociones en poco tiempo para un Simón que este curso ha ofrecido bastantes más de cal que de arena. En la línea general del equipo hasta el cambio de entrenador, también el portero tuvo sus altibajos y pecó de irregularidad. Pero la cita con el Getafe del pasado lunes supuso un antes y un después. Se lució al detener el penalti lanzado por Jaime Mata y el doming, en el Camp Nou, con miles de focos puestos sobre su figura, evitó con dos muy buenas manos dos tantos cantados del Barcelona.

Al Athletic le costó un mundo asentarse en el partido. Entró sin chispa, sin la tensión de encuentros previos y varios puntos por debajo en intensidad que su rival. El Barça olió sangre y se tiró a degüello a por la portería rojiblanca, aprovechando los muchos desajustes defensivos de la zaga bilbaina. De una rápida recuperación de balón de la zaga azulgrana nació la primera gran ocasión de peligro del choque. Samuel Umtiti se anticipó a Raúl García, Antoine Griezmann recogió el balón muerto cerca de la frontal del área y filtró un sensacional pase para Leo Messi, quien se topó, por fortuna para el Athletic, con un excelso Simón.

El arquero de Murgia aguantó con firmeza la entrada en diagonal del astro argentino con el balón cosido a su pie. Este, que pareció extramotivado después de que en la noche previa se hiciera público su estratosférico contrato, trató de batir con una sutil picada al guardameta rojiblanco, quien sacó una muy buena mano para rechazar el balón y darle algo de aire a su equipo, que se habría encontrado con un gol en contra en el minuto cinco del encuentro.

Un cuarto de hora después ambos futbolistas volvieron a focalizar toda la atención, pero entonces Messi se tomó su particular revancha y con un sensacional lanzamiento de falta –una acción cuando menos dudosa, más aún si el árbitro es Mateu Lahoz...– batió a un Simón que no pudo más que seguir la trayectoria con la mirada mientras Yeray Álvarez, a la desesperada, trataba de despejar el balón con la cabeza. Una misión imposible.

La mejores imágenes del partido. Fotos: AFP/EFE

La inseguridad de la que en ocasiones ha hecho gala a lo largo de la temporada el portero del Athletic, especialmente en los balones aéreos, ha desaparecido de golpe y porrazo. Atrás quedaron las dudas, como así lo acreditan sus dos últimas actuaciones.

Si buena fue su parada en el mano a mano ante Messi, mucho mejor fue la estirada con la que evitó que Miralem Pjanic se estrenara como goleador con la zamarra azulgrana cuando el marcador marchaba aún con empate a uno. El sensacional remate de cabeza del bosnio encontró una mejor respuesta en la figura de Simón. Un paradón de los que enseñar a los más jóvenes. Además, minutos después se mostró muy seguro en una salida de puños para evitar el remate de Umtiti.

Simón está de vuelta. Y, sin duda, es una gran noticia para el Athletic y también para Marcelino. Está por ver si el técnico asturiano confía en él de cara al partido del jueves ante el Betis en los cuartos de final de Copa y sienta a Jokin Ezkieta. Una decisión que sería idéntica a la realizada el curso pasado por Garitano, que tras confiar en Iago Herrerín en las primeras rondas del torneo del K.O. le dio la alternativa al de Murgia a partir de cuartos. Si el objetivo es repetir presencia en una final, con solo tres partidos por delante para alcanzar una nueva, a nadie le debería sorprender la apuesta por Simón.