Athletic 5 - 1 Getafe

El Athletic exhibe una inusitada pegada ante el Getafe

El Getafe marcó a los 18 segundos, Simón detuvo un penalti con empate a uno y luego vino el festival

26.01.2021 | 01:01
Momento en el que Raul García remata de volea ante Yáñez para lograr el empate a uno.

Esto no es la Supercopa, tampoco es la Superliga porque no se llama así. Puestos a señalar la principal diferencia en relación al doble duelo que valió un título y dado que el Athletic prácticamente repitió once, se debe apuntar a la identidad del rival. Fue el Getafe, al que de nada le sirvió anoche seguir al dedillo el catecismo de José Bordalás porque ese manual de guerrillero fue papel mojado ante el alarde ofensivo brindado por los hombres de Marcelino. Incluso fue intrascendente que el primer gol cayera del lado visitante, factor que explica muchos de los triunfos del conjunto madrileño, auténtico especialista en ahogar la creatividad del adversario y cortocircuitar toda maniobra de aproximación a su portería. No fue el caso, pues el Athletic está de dulce, le sale todo, si no cómo interpretar el marcador final. Cinco goles como cinco soles que ahorran mayores disquisiciones y salvo el del empate, todos concentrados en un segundo tiempo impresionante.

Las mejores imágenes del Athletic-Getafe. Fotos: Pablo Viñas

El Athletic ha encontrado de repente la inspiración en la faceta que más quebraderos de cabeza le ha costado. El lunes, su inusitada pegada le permitió lograr una victoria de enorme valor para empezar a creer en un futuro sugerente. Al fin y al cabo es en el torneo de la regularidad donde había, y hay aún, una carencia, donde debe mostrarse fiable, donde le faltan bastantes puntos para instalarse en el espacio que le corresponde en la tabla. Derrotar al Getafe se antojaba crucial en esa tarea de recuperación, a solo tres puntos de la zona de descenso se trataba de coger aire cuanto antes y, visto lo visto, el equipo llenó sus pulmones. Solo es un partido, tres puntos, pero hay citas que conviene resolver y si encima se hace dando sensación de poderío, el efecto multiplicador está servido. Más que una cuestión de urgencia, término que acaso no proceda en el ecuador de campeonato, el del lunes era un reto de altura para un colectivo que precisa soltarse, sentirse capaz, gustarse.

En absoluto cabe hablar de remontada sencilla, puesto que hubo que aguardar muchos minutos para que se materializase, aunque a partir de que el Athletic tomó la delantera sobre la hierba no hubo más color que el de sus camisetas. Cada ataque terminó con el balón en la red del Getafe, que exigido por el resultado quiso avanzar líneas y lo pagó carísimo. Con espacios, los delanteros locales se explayaron a gusto y se repartieron un botín que nadie en su sano juicio hubiese augurado. Vencer era el objetivo; machacar al Getafe, una quimera convertida en realidad merced a un gran labor coral, probablemente no lo fina que sería deseable debido a la aspereza que presidió el duelo, si bien de una contundencia superlativa. Y el aspecto determinante fue la aceleración que el equipo imprimió a sus transiciones.



 

Ya la media hora inicial discurrió enloquecida, quizá por el disgusto provocado por Cucurella, quien solo necesitó 18 segundos para abrir el marcador. Golpe recibido en frío, nacido de un mal despeje de Yeray, el primero de demasiados en el bando local, que trajo una reacción decidida. La igualada no se hizo esperar en exceso. Antes, Vencedor, diligente, lanzó a la carrera a Williams, cuyo derribo fue interpretado como penalti. El VAR corrigió porque Yáñez tocó pelota antes, pero el Athletic estaba despierto, ágil y, muy importante, tan agresivo en las disputas como su oponente. Fruto de la dinámica positiva, Muniain acertó a conectar con Raúl García. El centro del capitán, sin mirar pero al sitio adecuado, dio pie a una volea imposible para el portero.

Raúl García, que hizo dos goles anoche, celebra el segundo de ellos con Iker Muniain, autor del pase. Foto: Juan Lazkano

Empatar tan rápido sirvió de estímulo para que el equipo continuase percutiendo y haciendo gala de su dinamismo en terreno ajeno. No suele resultar sencillo someter al Getafe, que no acertaba a desplegar sus bazas ni podía controlar la situación, lo que le costó otro par de sustos. En ambos estuvo De Marcos, que burlaba la marca de Nyom, anoche lateral zurdo circunstancial. Marcelino alentaba a los suyos, satisfecho con el despliegue, cuando Cucurella, el más pesado de la clase, mediante un leve empujón propiciaba que Nuñez tocase la pelota con el brazo. Unai Simón adivinó la intención de Mata desde los once metros, en la intervención clave de la noche. Mejor no pensar cómo hubiese digerido el Athletic verse de nuevo por detrás, ya con media hora consumida.

Hasta el descanso el asunto fue equilibrado. No por mucho tiempo. En el arranque del segundo acto se percibió una marcha más en el Athletic, espoleado por un acertado Muniain, que servía una falta lateral para que Yeray se estrenase con un cabezazo picado. Hasta la conclusión, el Athletic pasó el rodillo. Cedió unos metros, los suficientes para abrir la estructura del Getafe en canal. Una medida práctica, eficaz como se fue comprobando en cada ofensiva. Raúl García, a centro de Balenziaga, poco después lesionado, aseguraba la victoria al cumplirse la hora.

El guion permaneció inamovible, los cambios se fueron sucediendo y todos para beneficio de la causa. De Marcos robaba muy arriba, Williams servía pasado y Berenguer, sin oposición, a la cazuela en la primera que tocaba. Luego, turno para el lucimiento de Unai López y Villalibre, que ligaban una contra de libro para que De Marcos rematase como el mejor ariete, irrumpiendo por el carril opuesto. La guinda a un trabajo que refleja un estado de gracia. El semblante de Bordalás era un poema. El de Marcelino se supone muy diferente porque igual que llegó al partido un minuto tarde, también se ausentó en los últimos segundos del añadido.

ATHLETIC: Unai Simón; Capa, Yeray, Unai Nuñez, Balenziaga (Min. 66, Lekue); De Marcos, Vencedor (Min. 73, Vesga), Dani García, Muniain (Min. 80, Unai López); Williams (Min. 80, Villalibre) y Raúl García (Min. 73, Berenguer).

GETAFE: Yáñez; Damián, Djene, Etxeita, Nyom; Kubo (Min. 69, Mamor), Arambarri (Min. 83, Patrick), Maksimovic (Min. 56, Ángel), Cucurella; Aleñá; y Mata (Min. 69, Portillo).

Goles: 0-1: Min. 1; Cucurella. 1-1: Min. 12; Raúl García. 2-1: Min. 50; Yeray. 3-1: Min. 61; Raúl García. 4-1: Min. 75; Berenguer. 5-1: Min. 82; De Marcos.

Árbitro: Adrián Cordero Vega (Comité Cántabro). Mostró tarjeta amarilla a los locales Nuñez (Min. 9), Raúl García (Min. 17), Dani García (Min. 40) y Vencedor (Min. 57), y a los visitantes Maksimovic (Min. 8), Mata (Min. 49), Etxeita (Min. 56) y Djene (;Min. 78).

Incidencias: Partido de la vigésima jornada de LaLiga Santander, disputado San Mamés a puerta cerrada. Los jugadores del Getafe hicieron el pasillo de honor al Athletic por el título de la Supercopa.