El Athletic vuelve a la liga con la necesidad de ganar al Getafe

El Athletic recupera la competición 19 días después con el regusto dejado por la Supercopa

25.01.2021 | 00:57
Balenziaga, Muniain, Unai Nuñez y Vencedor, durante un ejercicio con balón en el entrenamiento del domingo.

El Athletic regresa a la tierra. La liga es su realidad y este lunes le toca comparecer en la competición que le da de comer 19 días después de su anterior encuentro, precisamente el que supuso el debut de Marcelino García Toral en el banquillo rojiblanco. En el día de Reyes, el conjunto bilbaino hincó la rodilla ante el Barça, de seguido se produjo la suspensión del exigente compromiso en el Wanda Metropolitano frente al Atlético de Madrid, el líder destacado de LaLiga Santander, llegó el subidón de la conquista de la Supercopa con las históricas victorias sobre el propio Barcelona, con el que se reencontrará el domingo en el Camp Nou, y el Real Madrid; y el agobio que sufrió en el estreno de Copa, saldado con un triunfo a última hora en Ibiza. Todo ha ido muy rápido desde el inicio de la etapa de Marcelino, consciente de que el duelo de esta noche en La Catedral se entiende como vital para las aspiraciones del equipo en este arranque de la segunda vuelta, ya que la fuga de puntos acentuaría los riesgos, sobre todo porque el Athletic recibe al complicado Getafe con solo tres puntos de colchón respecto al descenso, que marca el Alavés.

Marcelino sabe que tiene que pasar página y cambiar de chip. El Getafe, al que solo le queda la liga después de su K.O. copero en Córdoba, se presenta en Bilbao fresco de piernas y revitalizado tras encadenar dos victorias consecutivas, frente al Elche (1-3) y el Huesca (0-1), por lo que el Athletic está avisado de lo que le espera esta noche. Se prevé un duelo a cara de perro, muy físico y a la vez táctico, escenario que requiere de un conjunto rojiblanco en su mejor versión si quiere batir a la tropa de José Bordalás, un entrenador que ha diseñado un Getafe reconocible y fiel a su idea, misión en la que se encuentra inmerso también el entrenador asturiano, ya suficientemente curtido en estas lides como para intentar con éxito un momento quizá determinante en el curso. El Athletic, además, tiene una espinita clavada con el cuadro azulón, al que no vence desde hace cinco años y fue en el Coliseum. Desde entonces, se han enfrentando en siete ocasiones más, con un saldo para los leones de cinco empates y dos derrotas, la última la liga pasada en San Mamés, donde encajó un claro 0-2.

Sensibles bajas
 

El choque, por tanto, se presenta de alta tensión. Marcelino así lo prevé y confía en que su equipo sume tres puntos vitales en un encuentro en el que causarán baja por diferentes motivos hasta tres futbolistas. Iñigo Martínez, una de sus grandes referencias, no se ha recuperado a tiempo de las molestias que padece en el sóleo y que ya le impidieron acabar la finalísima de la Supercopa frente al Barça y viajar a Ibiza. El técnico y el propio jugador no quieren correr riesgos y prefieren no acortar los tiempos, por lo que la ausencia del de Ondarroa propiciará una nueva oportunidad en el once a Unai Nuñez, determinante en la clasificación copera del pasado jueves con su gol en los instantes finales en terreno balear. El de Repelega formará en el eje de la zaga junto a Yeray, en tanto que Balenziaga continúa en el carril izquierdo, una vez que Yuri Berchiche, ausente por lesión en los dos históricos compromisos de la Supercopa, volvió a sufrir ayer "un síndrome vertiginoso", como ya le sucediera en ocasiones anteriores y al parecer relacionados con la infección del covid-19 que había superado. Tampoco está en la lista Iñigo Vicente, confinado en su domicilio al ser contacto estrecho de un positivo por coronavirus. Unai López, en cambio, retorna a la convocatoria tras superar la lesión de rodilla que se produjo en el derbi ante la Real Sociedad.

Marcelino, al margen de las bajas, no maneja tocar casi nada su idea, un 4-4-2 innegociable que deberá pasar la prueba del algodón ante un Getafe que ha cambiado en cierta medida su cara con las incorporaciones del japonés Kubo y de Aleñá, cedidos por Real Madrid y Barcelona, dos jugadores que dan más alternativas al conjunto madrileño. Bordalás tampoco tocará mucho lo que le va bien y volverá a incidir en un 4-4-1-1 que resulta incómodo para sus rivales, con Mata como su gran referencia ofensiva.

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