La pena máxima

Aritz Aduriz, que fue homenajeado por el Mallorca en los prolegómenos del partido por su pasado como jugador bermellón entre 2008 y 2010, finalizó el choque con la sensación más amarga posible tras errar un penalti en el minuto 95

09.02.2020 | 15:10
Aritz Aduriz, en el preciso instante en el que se dispuso a lanzar el penalti que detuvo Manolo Reina.

Aritz Aduriz, que fue homenajeado por el Mallorca en los prolegómenos del partido por su pasado como jugador bermellón entre 2008 y 2010, finalizó el choque con la sensación más amarga posible tras errar un penalti en el minuto 95

LA visita de anoche a Son Moix, sellada con un empate sin goles en el plano colectivo, estuvo plagada de emociones para Aritz Aduriz en el plano individual, con un homenaje y un penalti fallado de por medio. El veterano ariete donostiarra, protagonista durante la semana por su pasado como jugador del Mallorca y por el recibimiento especial que el club bermellón tenía preparado para recibirle en su última comparecencia como futbolista profesional en el que fuera su estadio, vivió una auténtica montaña rusa de sensaciones en el feudo mallorquín.

Antes del inicio del choque, en los prolegómenos, todo era alegría para el 20 del Athletic, que vio cómo el Mallorca, de manos de Maheta Molango, consejero delegado del club bermellón, le entregaba una camiseta del Mallorca con el número 21 a la espalda, el dorsal que lució Aduriz durante sus dos campañas en la isla. Entre 2008 y 2010, no en vano, el donostiarra enamoró a todos los estamentos de la entidad mallorquina, como quedó reflejado ayer con la iniciativa de Moviment Mallorquinista, grupo de peñas y aficionados del Mallorca que decidió entregar al rojiblanco una placa conmemorativa mediante dos de sus representantes.

Así fueron los minutos previos al comienzo del encuentro para Aduriz, que se sentó en el banquillo de entrada. Al igual que en las tres primeras jornadas de liga, el delantero no fue de la partida desde el pitido inicial y tuvo que esperar su turno hasta que Gaizka Garitano determinó su ingreso en el campo. Su entrada, eso sí, se produjo antes que en los partidos previos, pues saltó al césped en el minuto 57 en sustitución de Iñigo Córdoba. Lo hizo, como no podía ser de otra manera, en medio de una atronadora ovación y con la misión de repetir el protagonismo adquirido en la última visita liguera del Athletic a Son Moix en 2012, cuando un solitario gol suyo dio los tres puntos a los leones.

El destino, sin embargo, tenía preparado anoche un desenlace bien diferente para Aduriz, que se frotó las manos al ver cómo el colegiado González Fuertes señalaba un penalti a favor de los rojiblancos en el minuto 95. El lanzamiento desde los once metros, no obstante, fue repelido por un iluminado Manolo Reina, abocando así al punta rojiblanco a la desesperación en una noche con emociones incontrolables.

UNA SENSACIÓN "HORROROSA"

Tras el partido, apesadumbrado, Aduriz no esquivó la responsabilidad y compareció ante los medios de comunicación para poner voz a lo ocurrido y confesar que "la sensación de no haber metido el penalti y de haber fallado al equipo es horrorosa, no os lo podéis imaginar, pero el fútbol tiene estas cosas y hay que intentar equilibrar las cosas cuando vienen bien y cuando vienen mal". "Es un día de esos malos, pero intentaré seguir trabajando para que no vuelva a suceder", agregó Aduriz, quien también reconoció que a la hora de lanzar el penalti "el problema ha sido que tenía cosas en la cabeza que no tenía que tener, porque quería hacer algo que al final no he hecho y estoy decepcionado por eso, por no haber tenido la confianza de hacer lo quería hacer".

En cuanto a si realmente estaba preparado para afrontar tamaña responsabilidad tras las intensas emociones experimentadas en su regreso a Son Moix, el donostiarra, sincero, apuntó que "estaba convencido de que sí, pero el resultado no me da la razón y ahora que se me pregunta no lo sé y quizás, visto el resultado, no estaba en el mejor momento para tirarlo". "Estoy todavía con lo del final, pero si recapacito un poco con todo estoy muy agradecido por el cariño que me han dado aquí, porque estoy muy agradecido a esta isla y a este club y la pena es que no ha terminado el partido como nos hubiera gustado a todos", resaltó asimismo el delantero.

Reina, el anoche héroe del Mallorca tras detener la pena máxima a Aduriz, admitió tras el encuentro que "no lo he visto claro, pero me he decantado por tirarme a ese lado y he tenido la suerte de pararlo". Garitano, por su parte, recordó que Aduriz es el encargado de lanzar los penaltis y que se trata de un jugador "con experiencia que nos ha dado muchas victorias con sus penaltis".