"El líquido más peligroso para tu hígado no es el alcohol ni tampoco es el refresco." Con esa afirmación arranca @igor_fuents, una cuenta especializada en salud, un vídeo en el que señala directamente a las bebidas en cuestión como una amenaza hepática que se consume de forma normalizada y sin apenas conciencia del daño que puede estar causando. "Es peor y probablemente lo esté consumiendo ahora mismo algún amigo, un sobrino, tu hijo".

La fructosa

El primer mecanismo que describe @igor_fuents es el del jarabe de maíz alto en fructosa, que califica como un ingrediente que "solo recarga el hígado y se convierte directamente en grasa". La fructosa se procesa casi exclusivamente en el hígado, y cuando llega en grandes cantidades y de forma rápida, como ocurre con estas bebidas, el hígado la convierte en grasa.

"Así es como muchas personas desarrollan hígado graso no alcohólico siendo muy jóvenes, incluso sin haber tomado una gota de alcohol en su vida", señala el creador.

La cafeína

El segundo elemento que señala @igor_fuents es la cafeína en altas dosis. "Estas bebidas contienen altas dosis de cafeína que elevan el cortisol, la adrenalina, manteniendo el hígado atrapado en un estado constante de lucha." En neurociencia, afirma, "a esto se le conoce como un sistema nervioso en hiperestimulación crónica".

Menores de 16 años no pondrán comprar bebidas enegéticas. E.P.

Una lata estándar de bebida energética puede contener entre 70 y 160 mg de cafeína, una cantidad que se acerca al umbral de toxicidad en adolescentes, fijado en 100 mg al día. 

El benzoato de sodio

El tercer mecanismo que describe @igor_fuents es quizás el más inquietante: "los conservantes que esta contiene, como el benzoato de sodio, que dentro de tu cuerpo se transforma en benceno, una sustancia extremadamente tóxica que el hígado necesita filtrar todo el tiempo".

Aquí la ciencia confirma el mecanismo. El benzoato de sodio puede efectivamente convertirse en benceno, un carcinógeno conocido.Más allá de los ingredientes concretos, @igor_fuents lanza un mensaje que resume el problema de fondo: "Ellas no dan energía. Le piden prestada la energía del mañana, apagan las señales naturales del cuerpo y empujan al hígado más allá de su límite". "Cuando el hígado se debilita, todo el metabolismo, las hormonas, incluso el estado emocional, colapsa", concluye @igor_fuents.

Alternativas

Las alternativas a las bebidas energéticas son cada vez más populares entre las personas que buscan mantener su energía durante el día de una forma más saludable y natural. Muchas bebidas energéticas comerciales contienen altas cantidades de cafeína, azúcar y estimulantes, lo que puede provocar nerviosismo, cansancio posterior o incluso problemas de sueño. Por esta razón, existen opciones más equilibradas que pueden ayudar a mejorar el rendimiento físico y mental sin efectos negativos tan intensos.

Una de las mejores alternativas es el té verde, ya que contiene cafeína natural y antioxidantes que ayudan a mejorar la concentración y mantener la energía de manera más estable. También destacan los batidos de frutas naturales, especialmente aquellos que incluyen ingredientes como plátano, fresas o avena, ya que aportan vitaminas, minerales y azúcares naturales que proporcionan energía de forma gradual. Además, bebidas simples como agua con limón o infusiones naturales pueden contribuir a mantener una buena hidratación, algo fundamental para evitar la sensación de fatiga.