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Cuba gana 12 días de oxígeno con la llegada del petróleo ruso

El 'Anatoli Kolodkin' alivia temporalmente una crisis que ha paralizado la economía y las comunicaciones en el país

Cuba gana 12 días de oxígeno con la llegada del petróleo rusoEfe

El puerto de Matanzas, principal arteria energética de Cuba, ha amanecido este martes con una silueta largamente esperada en el horizonte. El petrolero ruso Anatoli Kolodkin, cargado con 740.000 barriles de crudo, realizó sus maniobras de atraque a las 8:00 hora local, (12:00 GMT), marcando un hito en la asfixiante crisis que atraviesa la isla, puesto que se trata del primer cargamento de combustible que llega al país en los últimos tres meses.

Este buque, perteneciente a la corporación Sovkomflot —sancionada por EE.UU. desde 2024—, partió el pasado 9 de marzo desde el puerto ruso de Primorsk. Su llegada representa un alivio temporal para una nación que consume cerca de 100.000 barriles diarios, de los cuales solo logra extraer 40.000 de sus propios yacimientos.

Doce días de alivio

Pese a la urgencia y a la buena noticia, el alivio no será inmediato. Expertos señalan que el crudo del Anatoli Kolodkinrequerirá entre 15 y 20 días para ser procesado y otros 5 a 10 días para la entrega de productos refinados. Por otro lado, se estima que el cargamento producirá unos 250.000 barriles de diésel, cantidad que apenas cubriría la demanda nacional por algo más de 12 días.

Esta precaria estabilidad ocurre en un contexto de "asedio petrolero" intensificado desde que el pasado 29 de enero se firmara una orden ejecutiva en Washington amenazando con aranceles a cualquier suministrador de crudo a la isla. Mientras Naciones Unidas califica estas medidas como "acciones que vulneran los derechos humanos", el Kremlin ha reiterado que considera su "deber" ofrecer ayuda humanitaria a su aliado histórico.

Una sociedad incomunicada

La falta de combustible no solo ha paralizado la economía y sumido a las ciudades en la oscuridad; además, ha provocado un colapso en las comunicaciones. Porque en Cuba, cuando se corta la electricidad, el país entero se queda en silencio.

Según datos de la empresa estatal Etecsa, el 47,5% de las radiobases (1.250 antenas) y el 56,5% de los gabinetes de telefonía se apagan junto con la red eléctrica nacional. La falta de respaldo en las baterías, deterioradas por los constantes cortes, deja a más de nueve millones de cubanos sin teléfono fijo, móvil ni internet.

"Hay que salir de casa, poner el móvil en modo avión y quitarlo varias veces hasta que entra alguna ráfaga de conexión", relata Pedro Arturo Pérez, psicólogo en La Habana. Esta desesperación se extiende a barrios como Centro Habana, donde residentes como Yunieska Montoya confirman que los datos móviles desaparecen por completo durante los apagones nacionales, impidiendo incluso las llamadas directas.

Fractura en la ssanciones

La llegada del Anatoli Kolodkinha sido posible gracias a una fractura en la rigidez de las sanciones. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que EE.UU. permitió la entrada del buque por "razones humanitarias", aunque advirtió que las futuras autorizaciones se analizarán "caso por caso".

Paralelamente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su administración trabaja con las autoridades cubanas para reactivar el suministro de petróleo, un movimiento respaldado indirectamente por la reciente declaración del mandatario estadounidense, quien afirmó no tener "ningún problema" con que Cuba reciba combustible ruso bajo este esquema de auxilio.

Así, mientras el crudo comienza a fluir hacia las refinerías, Cuba permanece en vilo, consciente de que 12 días de diésel son apenas un parche en una crisis estructural que ha redefinido la vida cotidiana, desde la conectividad digital hasta la supervivencia económica básica.