Meloni digiere una amarga derrota mientras la oposición ya se prepara para las generales
"Comienza una nueva primavera": con esta frase celebraron los opositores a Meloni su victoria en el referéndum
Tras el fracaso de su reforma judicial en las urnas, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, digiere una amarga derrota que le coloca en una delicada posición en la recta final de su mandato, mientras los partidos de la oposición se preparan ya para las elecciones generales.
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Italia vive este martes la resaca del referéndum entre la desilusión del Gobierno, el optimismo de los partidos de la oposición y los análisis acerca de la etapa que se abre en el año y medio que queda de legislatura.
La eventualidad de un adelanto electoral, la posibilidad de cambios en el Consejo de Ministros y el desafío de la izquierda para conformar una coalición sólida de cara a las generales son algunos de los escenarios e incertidumbres más comentados hoy en medios, tertulias y tribunas de opinión.
Meloni no es invencible
Si algo ha demostrado el referéndum constitucional sobre la reforma judicial es que Meloni no es invencible: se trata de su primera gran derrota en las urnas y el fracaso de su proyecto estrella.
De momento la primera ministra solo se ha dejado ver en un videomensaje en la red social X donde asume el resultado del referéndum, lamenta la "oportunidad perdida para modernizar" el país pero mantiene que "seguirá adelante" con "determinación".
La duda es qué hará Meloni para superar este varapalo. El periódico Il Corriere della Sera publica que la mandataria descarta "reacciones impulsivas" y que ha trasladado a sus socios de gobierno (el berlusconiano Forza Italia y la Liga de Matteo Salvini) un mensaje de fortalecimiento de relaciones y la necesidad de "apretar los tornillos y tuercas" hasta las elecciones.
Periódicos como La Reppublica hablan de la "tentación" de un adelanto electoral, una hipótesis que manejan otros analistas como el politólogo Nicola Lupo, quien no duda que está en juego el fin de la legislatura, según dijo en un encuentro con prensa extranjera.
Lupo no ve probable una crisis de Gobierno, que es otro de los escenarios que se debaten hoy. De hecho el ministro que podría estar en la diana es el de Justicia, Carlo Nordio, pero ha declarado que no piensa dimitir.
En lo que coinciden muchos analistas y medios es en que Meloni seguirá adelante con otro de los proyectos de su programa de Gobierno: la reforma de la Ley Electoral, un clásico de cada gobierno italiano y que deberá regular las próximas generales.
La oposición se prepara
"Comienza una nueva primavera": con esta frase celebraron los opositores a Meloni su victoria en el referéndum que tumbó la reforma judicial. Incluso varias voces aventuraron que hoy empieza la campaña hacia las generales.
Los resultados del referéndum han dado un importante balón de oxígeno a la oposición italiana, cuya principal líder, la secretaria del Partido Demócrata (PD), Elly Schlein, subraya que "ya existe una mayoría alternativa en el país" y que su partido está listo para las primarias.
En este caso, habrá que ver si la fragmentada izquierda italiana será capaz de conformar una coalición progresista sólida frente a Meloni y si las disputas y el proceso interno para elegir candidato acabarán debilitando su posición.
Las claves de la victoria del "No"
Finalizado el escrutinio, el "no" a la reforma judicial ha cosechado un apoyo del 53,2 % (más de 15 millones de votos), casi siete puntos por encima del 46,7% (13,2 millones de sufragios) que votó por el "sí".
Una de las claves ha sido una inédita participación que rozó el 59% en una consulta donde ha sorprendido la movilización de la "generación Z": el 61% de los jóvenes de entre 18 y 34 años votó por el "no".
Muchos votantes progresistas fueron a las urnas movidos por un sentimiento de "patriotismo constitucional" para impedir la reforma de la "Constitución partisana", como se denomina a la carta magna vigente desde 1948, símbolo de la resistencia de los italianos contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto en Oriente Medio, el aumento de los precios de la energía y el impacto negativo en la economía han penalizado también a Meloni, a pesar de la cautela con que ha manejado desde que estalló la guerra las relaciones con su aliado estadounidense, Donald Trump.
Tampoco le han favorecido los episodios de confrontación con los jueces: en el seno de su partido, Hermanos de Italia, algunos critican ese excesivo enfrentamiento y reprochan errores al gobierno.
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