Míchel, otro entrenador que cae

Sánchez Flores se perfila como próximo entrenador del Getafe, que al igual que el Levante con Paco López, pierde la paciencia demasiado pronto

05.10.2021 | 01:25
Míchel e Imanol Alguacil se saludan en los prolegómenos del Getafe-Real Sociedad del domingo.

Tras el partido contra el Getafe Imanol Alguacil, un técnico que hace gala de la buena educación, ensalzó la categoría que como entrenador atesora Míchel González. El técnico de la Real Sociedad hizo así un brindis al sol, imaginando lo que todo el mundo del fútbol sabe. Que si un equipo está último y tan solo ha conseguido sumar un punto en ocho partidos lo más normal es que le destituyan, por muy majo que sea, y eso es lo que le ha sucedido ayer lunes al exjugador del Real Madrid. Fue el segundo en caer. El domingo, casi madrugada del lunes, fue despedido Paco López en el Levante. El sábado, el técnico valenciano, tan sosegado, perdió los nervios en el descanso del encuentro ante el Mallorca, camino de los vestuarios. El jugador bermellón Pablo Maffeo le espetó "¡cállate, te quedan dos días!" Ahí se equivocó. Sobró uno.

Ocho partidos sin ganar en el arranque de temporada, que dejan al Levante en puestos de descenso, unidos a la racha de otros ocho sin conocer la victoria con la que acabó el equipo valenciano la temporada pasada, han pesado más que la importancia de Paco López en el club granota, siendo como es el técnico más referencial de su trayectoria.

Deja el Levante como el entrenador con más partidos dirigidos en Primera en la historia del club, con 133, y con más victorias (42) y se queda con 49 triunfos entre Liga y Copa. Logró en la temporada 2019-20 su segunda mejor puntuación en Primera, con 49 puntos, y alcanzó la pasada campaña las semifinales de la Copa por primera vez en la historia, pero las perdió ante el Athletic y a partir de entonces el equipo granota ya no levantó cabeza.

Y lo más importante. Paco López, que también fue jugador del Levante, se hizo cargo del equipo en marzo de 2018, con la amenaza del descenso muy potente, y salvó la categoría. Ahí comenzó un idilio con la afición, que se ha ido enfriando por lo de siempre, los malos resultados.

Ayer lunes  se despedía del club de sus amores con mucha melancolía: "Me sentía muy capaz pero sé en qué mundo nos movemos, somos conscientes y sabemos que da igual que te empaten en el minuto 97 o que falles dos penaltis, da igual, lo que cuentan son las victorias", dijo.

Y con el primer punto...


El Levante al menos tiene 4 puntos, tres más que el Getafe. Y justo cuando el equipo azulón empezaba a sumar (1-1 ante la Real), justo cuando aparece el primer brote verde, el presidente Ángel Torres decide prescindir del técnico madrileño, que también está muy ligado a la historia del club. No en vano en su primera etapa salvó al equipo del descenso, en la temporada 2008-09 tras sustituir a Víctor Muñoz y logró una clasificación europea tras acabar sexto en la siguiente campaña, aunque en la 2010-11 coqueteó con el descenso. A su conclusión no renovó el contrato.

Míchel quiso cambiar el semblante de un equipo muy definido, áspero, correoso, directo, el legado de Bordalás, pero se encontró con una plantilla que ya había dado casi todo, como Mauro Arambarri, Djené, Maksimovic, Suárez, Jaime Mata o David Soria. Llegaron nombres con perfil más técnico, Vitolo, el checo Jankto y el mexicano Macías, y se mantuvo Carles Aleñá, cedido el año anterior. Sin embargo, Míchel no tuvo suerte. Vitolo y Jankto se lesionaron, también Arambarri, jugador clave. Perdió partidos por verdadera mala suerte, y sobre todo la afición perdió la paciencia. Y también Ángel Torres, un presidente con aguante, pues solo ha cesado a tres entrenadores de los doce que has tenido en el Getafe durante las 17 temporadas que lleva al frente de la entidad.

Quique Sánchez Flores, otro que ya estuvo, y en dos etapas, se convertirá hoy en el sustituto de Míchel.

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