La “espina” del descenso

En plenas fiestas patronales, el River se juega hoy el regreso a Segunda B después de dos temporadas en Tercera frente al Marino de Luanco (0-0 en la ida). El veterano Ander Gago intuye un partido muy disputado al calor de la fiel hinchada

09.02.2020 | 07:33
Los jugadores del Sestao River, al comienzo del entrenamiento de ayer en Las Llanas. Foto: José Mari Martínez

LLEGA el día clave para el Sestao River. El club verdinegro afronta hoy a las 19.00 horas frente al Marino de Luanco el encuentro final del play-off en que se decidirá su retorno a la Segunda División B después del descenso a Tercera hace dos años. Un choque marcado en el calendario, que podría suponer el cuarto ascenso a la categoría de bronce tras la refundación del club, que se celebra en plenas fiestas de Sestao y para el que se espera la mejor entrada de los últimos años en Las Llanas. Casi como si se tratara de un acto más del programa de fiestas del municipio.

Un choque histórico cuya previa comparte con DEIA Ander Gago, el lateral derecho indiscutible durante las cuatro últimas temporadas en verdinegro y que ejerce de capitán durante la lesión que impedirá a Eneko Rubio disputar esta final. El guardián de la banda de Las Llanas manifiesta sus "ganas de que acabe el partido y estemos en Segunda B" y afirma que le da "igual" quedarse casi sin vacaciones si es que se consigue el ansiado ascenso.

Pese a los alicientes que rodean a esta final, el River, que logró empatar a un tanto fuera de casa en el primer partido de las dos eliminatorias anteriores, solo pudo obtener en Luanco un empate sin goles que le obliga a ganar hoy, ya que cualquier empate con goles dará el ascenso a los asturianos y el 0-0 llevaría a la prórroga. "Un resultado de 1-1 te da la ventaja de que el rival tiene que salir a marcar sí o sí. Pero nosotros vamos a salir a por todas, igual que en las dos eliminatorias anteriores". Por tanto, el lateral es "optimista" y cree que el 0-0, pese a todo, es "un buen resultado para comenzar hoy".

Gago, que logró el éxito en un play-off ascendiendo con el Murcia a Segunda División, prevé un encuentro "muy diferente" al que pudo verse la pasada semana. "El primer partido siempre es de toma de contacto; por mucho que hayamos visto vídeos y conozcamos al rival, siempre hay detalles que se escapan o jugadores que cambian de posición... Estas eliminatorias son a 180 minutos y normalmente se decide en estos segundos 90 minutos".

El Marino se juega retornar a la categoría de bronce tras descender a Tercera hace cuatro temporadas. Pese a la igualdad reinante en el encuentro de Luanco, el jugador cree que "el Marino es un equipo que no ofrece lo que proponemos nosotros, pero cada uno tiene sus armas y hay que aprovecharlas al máximo".

El jugador ha cumplido su cuarta temporada en el club verdinegro tras llegar en el verano de 2015 de la mano de Félix Sarriugarte. "La verdad es que de todos los años que llevo aquí, tengo la espina clavada del descenso de hace dos temporadas, así que devolver al River a Segunda B sería un sueño cumplido".

En cuanto al habitual despliegue físico que exhibe este veterano lateral derecho, (sus compañeros bromean confesándonos que "siempre corre el primero") y que salió de Lezama para forjarse en clubes como el Logroñés, el Guadalajara, el Atlético Baleares o el Murcia, el secreto consiste en encontrarse "mentalmente al 100%, en tener la misma ilusión que el primer día y disfrutar del equipo y en cuidar aspectos como la alimentación o el descanso". Pese a la edad y la amplia trayectoria, el lateral derecho afirma rotundamente que le quedan años recorriendo incansablemente la banda. "Me encuentro perfectamente y ojalá pueda seguir en el River. En Las Llanas se respira fútbol y el trato recibido en un club como este es intachable".