No es habitual que una carnicería destaque por sus postres tanto como por sus carnes. Sin embargo, la Carnicería Gabiria, ubicada en el barrio de Algorta, puede presumir de ambas cosas. Premiada en distintas ocasiones por sus hamburguesas y cachopos, con casi 30 años de historia, este negocio familiar también se ha ganado el reconocimiento por elaborar las mejores torrijas de Bizkaia o, mejor dicho, “tostadas de carnaval”.

El último espaldarazo ha llegado de la revista Viajar, que ha señalado este establecimiento como referente en el territorio. Un reconocimiento que se suma a una trayectoria consolidada en concursos: han sido campeones estatales en dos ocasiones y terceros en otra. Detrás de este éxito hay una historia que mezcla tradición, intuición y oportunidad. “Lo de vender torrijas en la carnicería se nos ocurrió después de apuntarnos a un concurso en Barrika. Obtuvimos un buen resultado y más adelante fuimos a otro en Bilbao, donde ganamos”, recuerda Aritza Gabiria, que regenta el negocio junto a su hermano Mikel.

La idea terminó cuajando dentro del propio negocio. “Hacía falta incorporar un postre a la carnicería y qué mejor que las torrijas, con las que ya habíamos ganado un concurso y sabíamos que funcionaban”, explica. Pero si algo define a estas “tostadas de carnaval” es su origen familiar. “La receta me la enseñó mi ama, y a ella mi amama. Cada generación ha ido haciendo sus propias adaptaciones, pero esa es la base”, relata Aritza, que heredó junto a su hermano el negocio que abrió su aita. Una herencia que conecta directamente con la tradición más doméstica de este dulce tan ligado a la Cuaresma y a las cocinas de casa.

Torrijas de la Carnicería Gabiria Pankra Nieto

El cuidado en la elaboración es otro de los aspectos que marcan la diferencia. Aunque no desvelan todos los detalles, sí insisten en que la materia prima y el proceso son fundamentales para lograr el resultado final. “Es muy blandita, muy tierna. La gente me suele preguntar si es de crema, pero no, es de pan”, explica. Esa combinación ha sido precisamente una de las claves de su éxito. “Como dijo el jurado de un concurso: tiene muy buena relación entre textura y sabor”.

Lejos de tratarse de un producto puntual, las torrijas se han convertido en uno de los grandes reclamos del establecimiento. La temporada arranca el 1 de febrero y, desde entonces, la demanda no deja de crecer. “La gente lo coge con muchas ganas. Hay una lista de espera importante”, reconoce. En algunos momentos, esa espera puede alargarse varias semanas, lo que da muestra del tirón que han alcanzado.

Reconocimiento estatal

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Ese éxito también ha cambiado el día a día de la carnicería, que durante estas fechas combina el trabajo habitual con la elaboración constante de este dulce. El obrador se adapta al ritmo de los pedidos y el equipo multiplica esfuerzos para responder a una demanda que no deja de aumentar año tras año. La repercusión ha traspasado el ámbito local y ha dado visibilidad a la carnicería más allá de Bizkaia. “Nos viene muy bien. Nos ha dado mucha visibilidad y estamos muy contentos”, afirma Aritza.

Casi tres décadas después de su apertura, la Carnicería Gabiria sigue evolucionando sin perder de vista sus raíces. De la mano de Aritza y Mikel, el negocio fundado por su aita continúa combinando tradición e innovación. Y en ese equilibrio, entre cuchillos y recetas heredadas, han conseguido algo poco habitual: que una carnicería sea también un destino imprescindible para los amantes del dulce.