En apenas un mes el alimoche común llegará a Bizkaia para preparar sus nidos y reproducirse. Se trata, junto al buitre leonado y el halcón peregrino, de una de las tres rapaces rupícolas incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas que serán objeto de un seguimiento por parte de la Diputación Foral de Bizkaia. El objetivo de este estudio de monitorización que abarcará el periodo 2026-2029, será el de ratificar la presencia o ausencia de estas aves, ofrecer unas condiciones óptimas de nidificación y favorecer que estas especies se mantengan en el territorio.

Tal y como explica Xabier Arana, jefe del patrimonio natural de la entidad foral, el seguimiento se realiza mediante el anillamiento de las rapaces. Un trabajo delicado que requiere respetar unos tiempos. "El anillamiento se hace con mucho cuidado. En función de cada especie se determina cuándo pueden ser anillados los pollos y se accede a los nidos donde se les hacen las biometrías, se les toma medidas, se comprueba el estado de salud, etc. Después, se ponen las anillas e inmediatamente son devueltas al nido. Con esto se tiene la garantía de que no van a sufrir y de que no van a ser rechazados por sus progenitores", explica. Un trabajo delicado en el que, tal y como asegura Arana, no se utilizan técnicas agresivas, sino que se accede a los pollos cuando estos tienen cierto tamaño y solamente dentro de una franja de edad.

Presencia de la especie

El buitre leonado y el halcón peregrino son especies residentes en el territorio vizcaino, pero el alimoche es un ave migratoria que suele llegar sobre el mes de marzo. Es por ello que la técnica del anillamiento resulta muy útil para trazar un seguimiento sobre la presencia o la ausencia de estos animales. "Por un lado somos capaces de comprobar si aves y pollos que han estado en Bizkaia o salieron de ella han retornado. Entonces se hacen recapturas, esto es la lectura de anillas, que nos permiten conocer las aves de qué colonia o de qué nido salieron, y si vuelven al mismo territorio o van colonizando otros territorios", apunta Xabier Arana.

Asimismo, el anillamiento también permite que otros ornitólogos y observadores puedan identificar el origen de estos individuos. "Ornitólogos que estén por ejemplo en Francia, en África o en Andalucía, observan las anillas y comprueban la procedencia bizkaitarra. Y al contrario, tenemos individuos que han sido anillados en otros territorios, pero que se asientan en Bizkaia, y todo este intercambio de información es muy importante para conocer cuál es el comportamiento de las aves", añade. 

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A día de hoy y según los últimos datos del año 2025, entre Sierra Salvada, Urkiola y Enkarterri, son 30 las colonias de buitre leonado con un total de 150 parejas reproductoras que sacaron adelante a 75 pollos. Una cifra muy positiva respecto a años anteriores. "Desapareció de Bizkaia en los años 50-60 del siglo pasado. En los 80 empezó a criar de nuevo y a partir de ahí la evolución ha sido muy favorable", asevera el jefe de patrimonio natural de la Diputación Foral de Bizkaia. 

En el caso del alimoche común, en las dos últimas décadas la evolución también ha sido favorable y ahora las parejas reproductoras están asentadas en unos 20 territorios. Por su parte, la evolución del halcón peregrino también es positiva, con presencia en unos 42 territorios de Bizkaia.