En los últimos años, el término STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) ha pasado de ser una etiqueta académica a convertirse en un eje estratégico para el desarrollo económico y social. Hablar de talento STEAM no es hablar solo de programadores o ingenieros, sino de personas capaces de entender problemas complejos, conectar disciplinas y crear soluciones útiles para la sociedad.