Un partido crucial y crítico donde los haya, a pesar de corresponder a la vigésimo tercera jornada de liga, afronta el Athletic esta tarde ante el Levante en San Mamés por déficit de puntos en una clasificación en la que el descenso asoma a solo tres puntos de distancia, toda vez que el Rayo Vallecano, decimoctavo en la tabla, vio suspendido ayer su partido contra el Oviedo en Vallecas por el impracticable estado del césped. Así de delicada y a todas luces inesperada se presenta la situación liguera a 8 de febrero para el conjunto rojiblanco, que encara el encuentro frente al cuadro granota en medio de una manifiesta crisis de juego y resultados en el campeonato de la regularidad, pero reconfortado por su buen hacer en una Copa que volverá a exigir otra notable puesta en escena el próximo miércoles con motivo del partido de ida de la semifinal contra la Real Sociedad en ‘La Catedral’.
Se espera que el impulso anímico conseguido en el torneo del K.O. tenga un impacto positivo en la liga, convertida en máxima prioridad para la tropa de Valverde dada su preocupante situación clasificatoria. Resulta arriesgado convencerse aun así de que el reciente triunfo copero ante el Valencia en Mestalla vaya a repercutir positivamente en el envite que albergará San Mamés esta tarde a partir de las 16.15 horas, toda vez que el ansiado punto de inflexión que buscan los leones no ha llegado anteriormente en contextos similares. Es una de las cuentas pendientes del Athletic, enlazar victorias en distintas competiciones, siendo el compromiso liguero de hoy de vital importancia al tener enfrente a un Levante al que cabe considerar un rival directo en la pelea por la permanencia en la que se ven inmersos los leones por deméritos propios.
Con las posiciones de descenso mucho más cerca de lo deseado y con el objetivo de volver a Europa vía liga relegado a un segundo o tercer plano dadas las circunstancias actuales, el equipo de Valverde recibe a un rival que asoma penúltimo a cinco puntos de la salvación con un partido menos al tener pendiente de recibir al Villarreal el próximo 18 de febrero. Sumar cuanto antes diecisiete puntos para asegurar la permanencia se ha convertido en el objetivo prioritario del Athletic tal como remarcó Jon Uriarte en su comparecencia del martes. Reconoció el presidente ser preso de una notable preocupación que quedará aliviada en parte en caso de superar a un Levante que se juega la vida en cada encuentro y que solo ha perdido uno de sus seis últimos compromisos ligueros al caer tres semanas atrás ante el Real Madrid (2-0) en el Santiago Bernabéu dando la cara hasta el pitido final.
Aviso a navegantes, pues desde la llegada del portugués Luis Castro al banquillo a finales de diciembre el conjunto granota, que viaja a Bilbao sin Vencedor por la cláusula del miedo incluida en su cesión, ha ganado en solidez y competitividad. Virtudes que unidas a la creciente necesidad de recolectar puntos que presenta el Athletic, con solo dos puntos sumados de los últimos dieciocho en juego, impulsan a vislumbrar un partido complicado y repleto de tensión.
SIN VIVIAN NI BERENGUER
Conscientes de la trascendencia del encuentro se espera que salten al terreno de juego los hombres de Valverde, quien no recupera a Vivian, ni Berenguer. Ambos causan baja en un partido en el que el técnico rojiblanco irá con todo, sin pensar en absoluto en la ida de la semifinal de Copa contra la Real. La liga manda y apremia con un partido frente al Levante para espantar o revivir fantasmas de los que no había noticias desde el lejano bienio negro.